La mirada devuelta

La ciudad de las artes plásticas

Desde el 13 de junio se expondrá en el Centro Cultural Arte Contemporáneo la muestra más completa de la obra de Manuel Alvarez Bravo; durante este mes también se exhibe la obra reciente del fotógrafo en el Centro de la Imagen.

En la celebración de los 95 años de vida del fotógrafo Manuel Alvarez Bravo el Museo de Arte Moderno de Nueva York inauguró la exposición más completa de la obra de este artista, que abarca más de setenta años en imágenes. Esa misma muestra ofrece en nuestro país el Centro Cultural Arte Contemporáneo. La colección incluye 185 fotografías que abarcan desde los comienzos de la carrera de Alvarez Bravo, hacia 1922, hasta una tomada apenas en 1995; desde sus inicios, influido por las corrientes vanguardistas, hasta la consolidación de su peculiar estilo. La selección reúne piezas de diversos museos, galerías y colecciones privadas, entre ellas, 86 del archivo del autor.

La exposición se organiza cronológicamente y destacan las fotografías tomadas en las décadas de los veintes y de los cuarentas. Los motivos predominantes de las imágenes, aun en los veintes, cuando experimentó con la abstracción, retratan la vida cotidiana en México y la cultura popular. A partir de paisajes y escenas costumbristas, Manuel Alvarez Bravo consigue recrear una realidad extraordinaria en la que los encuadres y los claroscuros envuelven y enmarcan en un ambiente fantástico lo ordinario; un estilo contemporáneo a su participación como fotógrafo en ¡Qué viva México!, la película que Serguei Einsenstein dejó inconclusa, y a su relación amistosa y profesional con Tina Modotti y con Edward Weston.

A su vez, el estilo de Alvarez Bravo ha influido a diversos artistas y llamado la atención de otros. En la exposición podemos apreciar Sobre el invierno, de 1939, que sirvió para ilustrar la portada del catálogo de la Exposición Internacional Surrealista de 1940.

En los sesentas comienza a utilizar el color, y de la obra realizada en los setentas destaca una serie de desnudos femeninos.

En 1971, cuando expuso en Estados Unidos, se convirtió en un artista cotizado a nivel mundial y sus fotografías colgaron de los muros de los museos más importantes. En 1974 recibió el premio Sourasky y el año siguiente el Premio Nacional de Arte de México. La muestra concluye con la obra titulada En un pequeño espacio número 1, un estudio de la hiedra que crecía fuera de la casa del autor.

También pueden apreciarse, en el Centro de la imagen, obras recientes de Manuel Alvarez Bravo que, bajo el título Más de 100 árboles, entre otros, muestran la vigencia, la experiencia y el desarrollo del trabajo de este artista.