En toda democracia, el mito es un cáncer. José Vasconcelos Calderón, como muchos constructores de nuestra historia, ha caído en la trampa del mito, que sólo resalta los valores que permiten exaltar lo auténticamente mexicano: la identidad nacional dictada por el libro de texto gratuito. Oaxaqueño como Juárez, participó con frenesí en toda actividad que representara para él una oportunidad para "nacer y proclamarse inconforme". Pedagogo, filósofo, literato y político, Vasconcelos era ante todo un revolucionario, un hombre que dividía la realidad como clasificaba los libros: los que se leen sentado y los que se leen de pie; los amenos, instructivos, bellos, ilustres, pero "incapaces de arrancarnos de la actitud normal", y los provocadores, que nos impulsan al movimiento, con los que "sufrimos una verdadera transfiguración". Para quien "escribir libros es un triste consuelo de la no adaptación a la vida", leer de pie es evidentemente la mejor manera de hacerlo.
Suscripción plus
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.