El edificio. Nadie le llama X. Qué estúpida marca. Es como si Musk no entendiera el sitio que compró. Quería que el nuevo Twitter fuera justo como el viejo Twitter, sólo que sería un lugar donde él y sus amigos serían todos cool. Muchos usan la metáfora del campo de juegos infantil, pero es más como que entras a una fiesta en un edificio de departamentos, y la gente no se está riendo de tus chistes, entonces compras todo el edificio y dices: Éste es mi departamento ya, y soy el dueño del edificio, y tengo que gustarles y tienen que reírse de mis chistes.
La cocina. ¿Habrá un éxodo masivo de Twitter en los meses que vienen? Todas las buenas fiestas terminan en la cocina, con un pequeño grupo de personas que se están divirtiendo mucho porque se apartaron de todo. Twitter aún tiene una cocina; aún estás conectado con la gente con la que estabas conectado hace cinco o tres años. De vez en cuando, alguien no bienvenido se entromete y da tropezones de borracho. Pero de momento y en su mayor parte, aún nos divertimos, sólo con un grupo más pequeño.
Fuente: The Atlantic, 26 de diciembre de 2023.
