La idea de que el gobierno tiene ganada ya la contienda electoral del 2 de junio es parte de la elección de Estado que se fragua en México.
Su eje es que el juego está resuelto de antemano porque la ventaja oficial es irremontable.
Ofrecemos aquí tres versiones alternativas a esta idea.
Primero: las encuestas que declaran el triunfo anticipado de Morena no son confiables. Más bien lo contrario.
Segundo: quien cuente los votos de las últimas elecciones verá que Morena está lejos de ser la aplanadora que se dice.
Tercero: hay un mar de indecisos que con sus votos definirán la elección, sobre todo el voto de los jóvenes, las mujeres, las clases medias y los muchos agraviados por este gobierno.
Las encuestas como propaganda
Rafael Giménez Valdés
La mayoría abstencionista
Carlos Hernández Torres
Divididos
Gabriel González-Molina
