Ética y autoridad

Derrumbar mundos es necesario. En la actualidad es menester no sólo derrumbar sino sepultar. Demasiada basura y sinsentidos soporta la Tierra. Barrer esa inmundicia es necesario. A pesar de incontables y valiosas voces a favor de la cordura y en contra de la estupidez, la bazofia, tanto humana como la producida por nuestra especie, sigue acumulándose. Demoler muros y edificar nuevos mundos es imperativo. Mundos diferentes contra el Poder, mundos en busca de Pasolini, quien gustaba de escribir “Poder” con mayúscula. La historia se repite: (casi) siempre pierde la ética. Triunfa la suma de políticos cancerosos —¿99 %?—, empresarios desalmados —no todos— y fanáticos religiosos —todos—.

Dado el desplome del mundo y el fracaso de los ejes rectores viejos y presentes —i. e., política, economía, educación y religión—, es menester, una vez más, recargarse en la ética, en la ética universal laica, disciplina que engloba y no excluye.

Este artículo está disponible sólo para suscriptores

Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.

Suscríbete

 

Suscripción Plus

Suscripción plus
(impresa y digital)

1 año por $ 799 MXN

Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales

Suscríbete

*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío

 

Suscripción Digital

Suscripción digital

1 año por $ 399 MXN

Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales

Suscríbete

¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?

Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: 2023 Noviembre, Bioéticas