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Los hombres son:

COMO EL CAFÉ. Los mejores son ricos, calientes, con cuerpo y te mantienen despierta toda la noche.

COMO EL CEMENTO. Después de esparcidos… tardan un buen en ponerse duros.

COMO EL CHOCOLATE. Dulces, suaves… y generalmente se van directo a tus caderas.

COMO LAS BATIDORAS. Crees necesitar uno, pero no sabes realmente para qué.

COMO LAS HIELERAS. Llénalos de cerveza y te los podrás llevar a donde tú quieras.

COMO LAS COPIADORAS. Sólo sirven para reproducir.

COMO LAS PINZAS PARA EL PELO. Siempre están calientes y enredados en tu cabello.

COMO LOS ZAPATOS DE TACÓN. Una vez que les has tomado la medida… son fáciles de pisar.

Ilustración: Ricardo Figueroa

COMO LOS HORÓSCOPOS. Siempre te dicen qué debes hacer y generalmente están equivocados.

COMO EL RÍMEL. Corren a la primera lágrima.

COMO LAS MINIFALDAS. Si no tienes cuidado… se te suben por las piernas.

COMO EL CLIMA. Nada se puede hacer para cambiarlos.

COMO PALOMITAS. Te satisfacen pero sólo por un ratito.

COMO TORMENTAS DE NIEVE. Nunca sabes cuándo se vienen, cuántos centímetros tendrán y cuánto pueden durar.

COMO VACACIONES. Nunca son lo suficientemente largos.

COMO CARROS USADOS. Fáciles de obtener, baratos y nada confiables.

(Con un agradecimiento a Martha Canseco)