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En su libro The Better Half: On the Genetic Superiority of Women, el genetista y doctor Sharon Moalem argumenta que, como hombre —con un solo cromosoma X y un enclenque cromosoma Y— él está “desvalido”. Un segundo cromosoma X, que tiene la mayoría de las mujeres, constituye una fuente de “oculto caballo de fuerza”. Esto da cuenta de la sobrevivencia aventajada de las mujeres en todo tipo de contextos: en el útero; después de un parto prematuro; en la lucha contra los virus o el cáncer; en ambientes extremos, como en (la expedición perdida) del Donner Pass en 1846, cuando murió el doble de hombres que de mujeres; en las hambrunas en general; luego de los accidentes, cuando las mujeres sanan más rápido y de modo más completo que los hombres; y, por supuesto, al final de la vida donde las mujeres centenarias sobrepasan a los hombres en razón de cuatro a uno. Según este recuento la superioridad masculina es el producto de eones de espejismos culturales. El caparazón muscular del hombre sólo esconde fragilidad.

Fuente: TLS, junio 25, 2021.