¿La CFE al servicio del pueblo?

Esta semana, especialistas contratados por la CFE emitieron un dictamen sobre el apagón del pasado 28 de diciembre. Creo que es necesario revisarlo pues muestra lo errada que está la política eléctrica. Hay que resaltarlo: la transición energética no es opcional, sino una obligación. Vayamos al dictamen.

Ilustración: Patricio Betteo

En primer lugar, la investigación no debió hacerse desde un regulado (CFE), sino desde el regulador (CRE). El problema es que el regulador fue capturado en mayo de 2019 y la cosa no funciona como la ley manda. Por eso la investigación fue contratada e indebidamente publicitada por quien antes intentó cerrar el asunto con documentos apócrifos.

Los autores del dictamen explican algo importante y que es el fondo del arcaico y absurdo debate que ha replanteado la política energética de este gobierno, 20 años tarde.

El sistema eléctrico actual se creó para el uso de centrales de generación que funcionaban con combustibles y una parte de generación hidroeléctrica. La energía eléctrica se generaba relativamente cerca de las ciudades y éstas se interconectaban con líneas de transmisión. Por eso la conectividad del sistema es baja y la agregación de nueva capacidad de generación, a veces lejos de la ciudad, genera complicaciones a la operación del sistema.

Sin embargo, eso de ninguna manera significa que el sistema no pueda modificarse para adaptarse a las necesidades de la sociedad, que es la dueña del sistema. Porque el sistema eléctrico por sí mismo no es el objetivo, sino un medio. Y este medio debe adaptarse para satisfacer las necesidades de la sociedad. ¿Cuál es el objetivo? Permítanme englobarlo en el desarrollo sostenible de la nación. En otras palabras, el sistema eléctrico debe estar al servicio de la sociedad, no al revés.

Pero regresemos a la conferencia y al dictamen, pues hay algunos puntos que revisar al respecto.

Los autores del dictamen acusan a una empresa de actuar indebidamente y de contribuir al apagón, pero confiesan no haberse siquiera entrevistado con ellos. De hecho, confunden a dos empresas distintas: una tecnóloga con una generadora de energía. Curiosamente, la CFE, que siempre amenaza con denuncias, no lo hizo en este caso.

Otro hecho lamentable es que los especialistas dijeron1 que “…actualmente el despacho ha privilegiado los criterios exclusivamente económicos”. Esto es falso. De hecho, el artículo 101 de la Ley de la Industria Eléctrica es claro, dice: “Con base en criterios de Seguridad de Despacho y eficiencia económica, el Cenace determinará la asignación y despacho de las Centrales Eléctricas…”.

Sobre el origen del apagón hay dos cosas importantes que señalar.
En primer lugar, parece ser que el origen fue un incendio que se habría complicado localmente por malos procedimientos. De ser el caso, son responsabilidad del transportista (CFE Transmisión). En segundo lugar —y parece ser lo más importante—: las conclusiones exhiben los errores de la política energética que llevaron a no invertir en infraestructura de transmisión.

Porque el problema no es que haya muchas renovables. De hecho, la propia Sener estableció en el Programa del Desarrollo del Sector Eléctrico Nacional que el país no va a cumplir con sus obligaciones legales en materia de energía limpia. O sea: tenemos menos energía limpia respecto de lo que debemos y además problemas en la red.

¿Qué falló? Algo que está reservado al Estado mediante la CFE: el servicio público de transmisión de energía.

Aquí vale la pena preguntar: ¿el sistema debe centrarse en generadoras de contaminantes cerca de la ciudad, de costos altos constantes para mantener el uso de combustibles o disminuir los costos de transmisión? O bien, ¿debe transitarse a fuentes limpias de energía e invertir en transmisión para fortalecer el sistema eléctrico y usar menos energía sucia?

Si usted considera que la sociedad debe estar al servicio del sistema eléctrico, el sistema eléctrico tiene que mantenerse como está. Si es el sistema eléctrico el que debe estar al servicio de la sociedad, debe transformarse para que la sociedad tenga mejores condiciones económicas, seguridad y salud mediante la transición energética.

En el minuto 47 de la conferencia, los especialistas hablan de la necesidad de ampliar la capacidad de transmisión y generar nueva conectividad entre nodos, algo que este gobierno dejó de hacer. También hablan de revisar protecciones, sistemas de comunicación y capacitación; remataron con una frase demoledora: las inversiones en transmisión son inevitables.

Curiosamente, este gobierno ha retardado esas inversiones, y no por falta de recursos, pues las tarifas reguladas le permiten a CFE Transmisión tener utilidades por unos 15 000 millones de pesos anuales. La cancelación de  proyectos como la línea de transmisión Puerto Morelos-Chiapas, el refuerzo en la línea que falló el 28 de diciembre, la línea Oaxaca-Morelos, la de Sonora-Baja California, o los refuerzos entre regiones del norte y sur del país, son evidencias de cómo se frenó la transición energética y se evitaron las soluciones que el sistema necesita.

Parece que la dirección de la Comisión Federal de Electricidad, en lugar de intentar solucionar los problemas del país, está empecinada en hacer política. Mientras eso suceda, los problemas difícilmente se solucionarán y la transición energética seguirá frenada. Al parecer, el pueblo está al servicio del director de la CFE y sus intrigas políticas, y no la CFE al servicio del pueblo.

Al final, las recomendaciones nos muestran que tal vez el temor de ser evidenciados por las malas decisiones en materia de política energética haya sido la razón para utilizar un oficio apócrifo —eso es algo que no está a discusión—.

 

Víctor Florencio Ramírez Cabrera
Vocero de la Plataforma México Clima y Energía


1 Minuto 48:40 del video.

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Publicado en: Energía