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La campaña de vacunación avanza, ¿quién o quiénes son responsables de que la vacuna contra el SARS-CoV-2 logre disminuir los riesgos de muerte o de gravedad de la enfermedad, así como la posible reducción del contagio por covid-19? Mi respuesta se basa en dos principios de la Declaración Universal de Bioética,1 que se refieren a la responsabilidad tanto individual como social. El artículo 5 de dicho texto expresa: “Se habrá de respetar la autonomía de las personas en lo que se refiere a la facultad de adoptar decisiones, asumiendo la responsabilidad de éstas y respetando la autonomía de los demás”. Con base en el principio de autonomía, la persona podría decidir libremente si acepta vacunarse o no. Sin embargo, si se niega a hacerlo no estaría respetando los derechos de la parte de la comunidad que podría llegar a contagiarse al no cortarse la transmisión de la enfermedad. ¿Podríamos referirnos a una falta de responsabilidad de las personas que no quieren vacunarse? Quienes, por otra parte, resultarán beneficiadas con la vacunación de los demás. ¿Resulta ético beneficiarse de un bien sin dar nada a cambio?

Ilustración: Raquel Moreno

En cuanto a la responsabilidad social, el artículo 14 expresa: “La promoción de la salud es un cometido esencial de los gobiernos que concierne a todos los sectores de la comunidad”. Nuestra Constitución confirma en el artículo 4 la obligación del Estado de atender el derecho a la protección de la salud de los mexicanos, obligación que recae sobre los tres poderes en sus respectivos ámbitos de acción, tanto a nivel federal como estatal. Son varias las autoridades sanitarias involucradas en el control de epidemias, sin embargo, la mayoría de las decisiones han sido tomadas por autoridades de la Secretaría de Salud o directamente por el jefe del Ejecutivo.

Desde luego, una meta de vacunación universal lo más rápido posible sería lo deseable; todo ser humano merece estar protegido, pero los problemas de abastecimiento, distribución y aplicación propician que esto no sea posible y, por lo tanto, es necesario escoger entre los diferentes criterios de priorización. Optar por alguna de las estrategias requiere una previa definición de objetivos: salvar más vidas, reducir el número de contagios para evitar, entre otras consecuencias, la aparición de nuevas variantes o compensar a quienes arriesgan su vida por prestar servicios a la comunidad son algunos de los criterios más frecuentes. Elegido el objetivo, las medidas podrán dirigirse a la protección de adultos mayores o personas con comorbilidades, habitantes de comunidades alejadas o de quienes viven en centros urbanos con mayor movilidad. Al tomar en cuenta las consecuencias, las estrategias que adopte cualquier autoridad deben haber sido cuidadosamente estudiadas —sin improvisaciones— analizadas bajo criterios científicos y éticos y su presentación debe ser trasparente. Sin el cumplimento de estos requisitos, estaremos frente a decisiones no discrecionales, sino arbitrarias y opacas.

¿Quién asume las responsabilidades de las consecuencias de las decisiones tomadas? Jonas Hans señala que cuando un gobernante tiene bajo su custodia el bienestar, el interés, el destino de otros significa que el control sobre ellos incluye la obligación para con ellos. La clase y la magnitud del poder determinan la clase y la magnitud de la responsabilidad y lo expresa con claridad: “El ejercicio del poder sin la observancia del deber es una irresponsabilidad”.2 Cada quien debe asumir la suya.

 

Íngrid Brena
Fue coordinadora del Núcleo de Estudios en Salud y Derecho en el Instituto de Investigaciones Jurídicas. Es autora y coordinadora de numerosos libros y artículos nacionales y en el extranjero sobre temas relacionados con el Bioderecho y miembro del Colegio de Bioética A. C.


1 Conviene aclarar que los principios son prescripciones jurídicas o bioéticas muy generales que deben ser concretizadas por los poderes públicos, considerando siempre el entorno y las circunstancias del caso.

2 Hans, J. “El principio de responsabilidad”, Herden, Barcelona, 1995, p. 165.

 

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