En abril de 1840 el escritor Henri Beyle, Stendhal, redactó “Les Priviléges”, que contaba de 23 “artículos”. Aquí van siete.

[Dios me da la siguiente receta:]

1. Ningún dolor serio antes de la vejez extrema; y entonces, no el dolor, sino la muerte causada por apoplejía durante el sueño, en el lecho, sin dolor físico ni moral. No más de tres días de enfermedad por año. Sin olor el cuerpo y todo lo que excreta.

2. Si el privilegiado, portando un anillo al dedo, lo aprieta mirando a una mujer, ésta se enamorará apasionadamente de él, como Eloísa de Abelardo. Si el anillo está ligeramente húmedo de saliva, la mujer solamente se convertirá en amiga tierna y devota. Si mira a la mujer y se quita el anillo del dedo cesarán los sentimientos inspirados en virtud de los privilegios anteriores. El odio se convertirá en benevolencia, si se mira a quien odia y se frota simultáneamente el anillo.

Estos milagros estarán permitidos cuatro veces al año para el amor apasionado; ocho veces para la amistad; veinte para acabar con los odios y cincuenta para inspirar simple benevolencia.

3. Cabello fino, bello cutis, dedos excelentes que nunca se lastimen, un olor ligero y suave. El primero de febrero y el primero de junio de cada año, la ropa del privilegiado quedará como la tercera vez que la usó.

Ilustración: David Peón

4. Diariamente encontrará el privilegiado a las dos de la mañana un napoleón de oro en su bolsillo, más el equivalente de cuarenta francos en cambio, en la moneda del país donde se encuentre. El dinero que le hayan robado se encontrará la noche siguiente a las dos de la mañana, en una mesa frente a él. Los asesinos, en el momento de herirlo o de envenenarlo, sufrirán un agudo ataque de cólera que les durará ocho días. El privilegiado podrá aliviar este sufrimiento diciendo: Ruego porque el sufrimiento de tal persona cese o sea remplazado por tal o cual dolor más leve.

5. Dondequiera que se encuentre el privilegiado, una vez que haya dicho: Pido mi alimento, encontrará: dos libras de pan, un filete bien cocido, una pierna de carnero en las mismas condiciones, un plato de espinacas bien preparado, una botella de St Julien, una jarra de agua, una fruta y helado y media taza de café. Esta petición se cumplirá dos veces cada veinticuatro horas.

6. Diez veces por año, el privilegiado, si lo pide, podrá disminuir en tres cuartas partes el dolor de un ser vivo que vea; y si esta criatura está a punto de morir, podrá prolongarle la vida en diez días, disminuyendo los dolores actuales en tres cuartas partes. Si lo pide, podrá obtener la muerte inmediata e indolora para la criatura que sufre.

7. El privilegiado nunca será más desgraciado de lo que fue entre el 1 de agosto de 1839 y el 1 de abril de 1840. Doscientas veces por año podrá reducir su sueño a dos horas, pero logrará los efectos físicos de ocho. Tendrá la vista de un lince y la agilidad de [el acróbata] Deburau.

 

Fuente: Michael Wood, Stendhal (traducción de Nelly Wolf), FCE, 1974.