Diarios, memorias, cartas

(A su hermana María, en Turín, confinado él en el pueblo de Brancaleone por el gobierno fascista).

Brancaleone, 5 de agosto [1935]

Querida María:

Necesito en seguida una caja con libros (por comprar y míos), por la caja y por los libros. Libros míos:

1. Tragedies, of William Shakespeare.
2. Comedies, of William Shakespeare.
3. Historical Plays and Sonnets, of William Shakespeare. (Son tres volúmenes de la estantería ingleses, encuadernados en color aceituna, dorso impreso en oro, edición Dent [Everyman].)
4. Poems, of John Milton. (Un vol. Id.)
5-6. Oeuvres, de François Rabelais. (Dos vol. sin encuadernar, amarillos, en el grupo franceses.)
7. Poésies, de André Chenier. (Un vol. id.)
8-9. I Marmi, de Doni. (Dos vol. encuadernados en azul, altos y finos, en la estantería italianos.)
10. Las Odas de Horacio. (Un vol. sin encuadernar, con guarniciones azules y muchas notas en las páginas. En el primer estante, arriba, entre los libros de la escuela.)
11. Vocabulario inglés de Cassel. (Dorso rojo.)
12. Bucólicas y Geórgicas de Virgilio. (Un volumen muy fino, ed. Paravia, forrado de papel blanco, con el título recalcado a pluma, en el montón de los autores latinos.)
13. Vocabulario francés Ghiotti.

IMPORTANTE: Hojea cuidadosamente los libros para quitar posibles cartulinas que hubiera metido yo para marcar las páginas y que podrían parecer correspondencia clandestina, aunque involuntaria.

—Cesare Pavese, Cartas.

Ilustración: Estelí Meza

 

De películas y poesía

Toritos y trivia

En la pantalla televisiva se lee:

MAXPRIMEHD 918. Vías y vidas. SC 2008. Un ingeniero ferroviario participa en un accidente donde su tren mata a una mujer dejando huérfano a un niño. Mientras avanza el juicio que investiga la colisión, el hombre y su mujer establecen un complejo lazo con el muchacho.

Y en la pantalla televisiva se lee:

CINECANALHD 917. El tesoro del Amazonas. 2003. Un cazarrecompensas a punto de retirarse debe encontrar al hijo de su jefe, quien busca un artefacto en el Amazonas.

Aunque parezca contradictorio, en las dos películas, la del “drama psicológico” en el primer caso, y la de “acción” o aventuras en el segundo, se cita un verso de un poeta de lengua inglesa del siglo XX. ¿De qué verso y poeta se trata? Busque la respuesta en el artículo “El espacio-tiempo de los ciclos creativos”.

 

Cruce de lecturas

En la Mesa de Noche hubo un cruce de lecturas. Por un lado, un artículo de Luis Rubio, “¿Argentina en el horizonte?” (Reforma, 23/6/19) que iniciaba: “Argentina comenzó el siglo XX con el PIB per cápita más alto de América Latina, muy similar al de Estados Unidos en aquel momento; un siglo después, la nación sudamericana se encuentra en el lugar 53 […] (Argentina) parece haberse dedicado a minar sus posibilidades de desarrollo de una manera sistemática, década tras década. Hay muchas hipótesis sobre la causa del declive, pero una evidente ha sido la polarización que, desde el gobierno de Juan Domingo Perón, se convirtió en norma y, en buena medida, esencia de su permanente confrontación política. Me pregunto si México no corre el riesgo de caer en un círculo vicioso similar”.

Por otro lado, este párrafo de Bioygrafía. Vida y obra de Adolfo Bioy Casares (Silvia Renée Arias, Tusquets, Buenos Aires, 2016), referido a que la madre de Bioy Casares murió el 25 de agosto de 1952. “La misma noche del día en que la enterraron, a las 20.25, se oyó en la ciudad de Buenos Aires un agudo toque de clarín. Una extensa columna portadora de antorchas desfiló desde la avenida 9 de Julio y Moreno hasta la sede dela Confederación del Trabajo. Era un homenaje a Eva Perón, muerta un mes antes. Se alzaba allí una gran efigie, un retrato monumental sobre un estrado, mientras sonaba música sacra. Esto le hizo pensar a Bioy que porque había muerto ‘paralelamente’ a Evita, en épocas del gobierno de Perón, su madre, como el poeta Francisco Almeyra, degollado por un soldado de la dictadura de Juan Manuel de Rosas, había muerto pensando que habría dictadura para siempre. A modo de homenaje, entonces, Bioy se puso a escribir ‘Homenaje a Francisco Almeyra’, una especie de metáfora sobre las dictaduras en general. También ellos, como escribió en ese cuento, luchaban por salvar la civilización: ‘Rosas, en pleno siglo XIX, es un paso atrás, un accidente. Entregarse del todo a la obsesión de combatirlo es contribuir a su pasajero triunfo. Mantener íntegro el interés en lo bello, en lo armónico, en lo razonable, es contribuir a derrotarlo”. La Mesa de noche ha descubierto también que el cuento “Casa tomada” de Julio Cortázar, en la que una hermana y un hermano acaban expulsados de una casa invadida misteriosa pero implacablemente, era otra metáfora del ascenso y expansión del peronismo en todos los órdenes de la vida argentina; peronismo al que Cortázar detestaba y por el cual salió huyendo rumbo Francia.

 

Últimas famosas palabras

(J. M. Turner, pintor británico muerto en 1851:)
El Sol es Dios.

 

Antes de dormir

Anoche tuve un extraño sueño, extraño y fascinante, que se niega a desaparecer, jirones del mismo flotan en los rincones de mi mente como sombras fragmentadas. Yo me encontraba aquí, en la casa, aunque la casa no se encontraba aquí, donde está, sino en algún lugar de la costa, dominando la extensa playa. Había tormenta y desde la ventana del piso inferior vi cómo se formaba un oleaje gigantesco; las olas inmensas, pesadas por la carga de la arena removida, se derrumbaban unas sobre otras, ansiosas por alcanzar la costa y precipitase con un estallido contra el bajo malecón. Las olas estaban coronadas por terrosa espuma blanca y su curvada y suave parte inferior poseía un maligno brillo cristalino. Parecían jaurías sucesivas de perros de caza enloquecidos que se abalanzaban hacia la tierra con las mandíbulas abiertas y eran violentamente rechazados. De hecho, había un perro, un alsaciano de pelaje negro y castaño oscuro con bozal y la grupa muy inclinada, que el mayor de mis tres hermanos, joven de nuevo, había sacado a pasear. Intenté llamar la atención desde la ventana, preocupado de que estuviese fuera con ese tiempo sin llevar siquiera un abrigo, pero o bien no me vio o fingió no ver mis gestos alarmados. No sé qué puede significar, por qué me persigue desde el alba, cuando desperté con un estremecimiento. No me gusta ese tipo de sueños, tumultuosos, amenazadores, cargados de un significado incomprensible. ¿Qué tengo yo que ver con el mar o con perros, o los perros conmigo?

Fuente: John Banville, La guitarra azul, Alfaguara, México, 2016.

 

La fotofona

Sobre la Mesa de Noche el teléfono celular iluminó su pantallita y se envió a sí mismo una fotofona, una foto al vuelo y de vida cotidiana tomada ese mismo día. Ya traía título: “La lista errante”. Hela aquí:

 

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