“Una bella ancianidad es ordinariamente la recompensa de una bella vida”, decía Pitágoras en el siglo VI a.C.

Para la mayoría de los mexicanos del siglo XXI un envejecimiento exitoso es un lujo inalcanzable. Los datos no mienten: la realidad de nuestros adultos mayores es cruda. México envejece a pasos agigantados: actualmente hay más mayores de 60 años que menores de cuatro, lo que representa 10% de la población; para 2050 será 20%. El aumento en la esperanza de vida suele verse como un éxito del desarrollo pero, en realidad, es un gran reto para el cual no estamos preparados. Casi la mitad (45%) de adultos mayores no cuenta con recursos para vivir dignamente.

Las zonas rurales están más envejecidas que las urbanas. El porcentaje de analfabetas sigue siendo alto: 28.7% de las mujeres y 19.9% de los hombres adultos mayores en zonas urbanas; en zonas rurales, 53.2% y 37.1%, respectivamente. La desigualdad de género persiste hasta la vejez: las condiciones sociales, económicas y psicológicas son peores en las mujeres.

Ilustración: Kathia Recio

Además de lidiar con la pobreza, 20% de las personas mayores de 65 años vive en soledad, 16% sufre abandono y maltrato, y 27% refiere que es casi imposible conseguir ayuda para acudir al médico. Estas condiciones pueden orillar a los adultos mayores a desear poner fin a su vida. La solución al hastío de vivir es compleja, mejorar sus condiciones de vida es obligación del Estado.

En Holanda, referente obligado al hablar sobre eutanasia, donde la calidad de vida de los ancianos es considerablemente mejor que en México, se han acuñado los términos “cansancio vital” y “vida completa” (“completed life”, en inglés). Dichos términos fueron esgrimidos para explicar el sentir de los adultos mayores cuando consideran que pervivir carece de sentido. La particularidad de estas personas es no padecer enfermedades que condicionen sufrimiento físico; su sufrimiento es psicológico: mejor fenecer.

El debate se inició en Holanda en 1991, tras la publicación de un ensayo del juez Huib Drion titulado “Adultos mayores que desean terminar sus vidas”.1 Aunque el ensayo fue aclamado, no fue hasta 2010 cuando se propuso una ley para permitir el suicidio asistido a mayores de 70 años sanos que quisieran morir; el Parlamento la rechazó.

En 2014 el gobierno solicitó al comité Schnabel (un grupo de expertos) su opinión sobre el tema, el cual advirtió sobre los riesgos de legalizar el suicidio asistido por cansancio vital. El gobierno no aceptó las recomendaciones del comité y, en 2016, propuso una ley suplementaria a la actual ley de eutanasia para permitir a los adultos mayores sanos (no definieron edad) poner fin a su vida con la ayuda de un profesional (no forzosamente médico) en caso de considerar su “vida completa”.

La Real Asociación Médica Holandesa (KNMG) ha publicado dos posicionamientos (2011 y 2017) oponiéndose a la propuesta del gobierno. Sus argumentos son los siguientes:

1. Según la KNMG, la eutanasia se practica de forma transparente y segura tanto para el paciente como para el médico; cuando se aplica, no hay duda del sufrimiento del primero. En el caso de adultos mayores sin enfermedades, ¿quién más que la propia persona puede determinar que su vida está completa? Los doctores temen que la dificultad para definir con exactitud cada caso desencadene una pendiente resbalosa aceptando el suicidio asistido sin bases suficientes.

2. Legalizar el suicidio por “vida completa” daría una connotación negativa a la vejez, sugiriendo a los adultos mayores que llegada cierta edad, lo siguiente es morir.

3. La sociedad debería procurar la integración de los adultos mayores y mejorar su  calidad de vida para que sigan sintiéndose útiles.

Hasta hoy no se ha resuelto el tema. En enero de 2019 el gobierno holandés comisionó a Els van Wijngaarden2 para investigar la prevalencia y las características de los deseos de muerte en los adultos mayores.

Las investigaciones de van Wjingaarden son fundamentales; los adultos mayores que externan sus deseos de morir consideran que vindicar su autonomía refuerza su autoridad y la libertad para elegir el destino de sus vidas. Según van Wjingaarden, el origen del deseo de morir se encuentra en los sentimientos de marginalización, exclusión e inutilidad. Al igual que la KNMG, ella cree que la solución consiste en integrar a los adultos mayores a la sociedad.

La soledad es un reflejo de una sociedad cada vez más deshumanizada. Poco o nada estamos haciendo por el rezago al que condenamos a los mayores. La tasa más alta de suicidios en nuestro país corresponde al grupo de mayores de 75 años. Otorgarles rostros, nombres  y sentido a sus vidas es obligación humana y deuda de la tecnología y del conocimiento.

 

Latife Salame
Médica egresada de la Facultad de Medicina de la UNAM. Participa en la organización del Seminario Permanente de Bioética de la UNAM.

Arnoldo Kraus
Médico. Profesor en la Facultad de Medicina, UNAM. Es autor de Dolor de uno, dolor de todos y de Recordar a los difuntos, entre otros libros.


1 Huib Drion fue un juez de la corte holandesa, conocido por proponer una píldora suicida.

2 Els van Wijngaarden es una de las pioneras en la investigación del “cansancio vital” y “vida completa”.

 

2 comentarios en “Cansancio vital

  1. Caramba Dr..tenia un tiempo sin compartir algun comentario en sus artículos de esta revista, y las que escribe en el universal.
    Real mas que cansancio es Desesperación, Incompetencia y falta de sensibilidad de este proceso que vive el país.
    De nada sirve los datos estadistcos del mismo gobierno (INEGI), de nada sirve los datos epidemiologicos, de nada sirve las estaditicas en salud y enfermedad que se presentan constantemente.
    De nada sirve los testimonios diarios de la gente comun..en diversos lugares..digamos hospitales, escuelas, centros de trabajo, y lo mas dramático en cada casa, en cada familia y en las calles.
    Todo esto no ha movido al estado a replantear las políticas de salud y enfermedad para este nucleo de poblaciones. No se diga en casos específicos de discaoacidad, emocional (salud mental) y enfermedades crónico degenerativas. ..
    Lo que nos cuesta. .ya no el aspecto económico. .como dice el presidente que veamos la otra parte..ok..en el aspecto humano..de bondad. Y de solución
    No de egoismo y fatalidad. .al tiempo.
    Saludos Dt Kraus.

  2. Gracias estimado Lenin, compartimos tu opinión. El problema es mucho mayor cuando observas lo que sucede con las personas de edad avanzada que padecen problemas mentales. El abandono es enorme y la falta de atención inmensa. Parecería que dejan de ser seres humanos.
    Saludos y gracias,
    Latife Salame, Arnoldo Kraus

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