Las luchas en las que participó el poeta griego Alceo (floreció en Mitilene, isla de Lesbos, hacia el año 600 a. C.) fueron en gran parte batallas de política interna. Las familias nobles, a una de las cuales él pertenecía, luchaban entre sí y contra los tiranos; los hombres y las facciones se asociaban y enemistaban en alternancia continua. En un poema Alceo describe, bajo la imagen de un viaje en barco, la situación crítica y confusa en la que un hombre llamado Mírsilo intentó hacerse con el poder:

No entiendo la dirección de los vientos:
Viene una ola rodando por un lado
Y otra por el otro; y en medio
Nos arrastra nuestra nave negra,

Soportando el mal tiempo: el agua llena
La sentina hasta el mismo pie del mástil,
Las velas destrozadas cuelgan
En girones; se aflojan las reatas…

Es la primera vez en que aparece la imagen de “La nave del Estado” y Alceo subraya la verdad, fácilmente olvidada, del antagonismo entre intereses y deseos: que todos los miembros de la comunidad política están sujetos al mismo destino si las luchas internas causan la catástrofe del Estado. La palabra “dirección” en el primer verso siginifica también “lucha, guerra civil”.

 

Fuentes: Hermann Fränkel, Poesía y filosofía de la Grecia Arcaica (traducción de Ricardo Sánchez Ortiz), Visor, Madrid, 1993. / Juan Ferraté, Líricos griegos arcaicos, Seix Barral, Barcelona, 1966. /  David A. Campbell, Greek Lyric. Sappho. Alcaeus, Harvard University Press, 1982; reprinted with corrections, 1990.