LA SOMBRA

POR SILVIA TOMASA RIVERA

Para Antonella y Julio Glockner*

Tonalli, para los antiguos mexicanos, era una fuerza vital que se constituía en la sombra del hombre.

I

Yo

y mi sombra. Solos por la vereda invocamos al viento. Ella es mi fuerza

y mi verdad.

Juntos somos mi corazón apuntalado frente a la guerra eterna de los días.

Si yo diera un traspié, un mal paso quebrado

en el abismo, ella sería la única alentando su voz, que me dijera, levántate, aún no ha terminado ese ciclo voraz

que te reserva la estrella del naufragio.

II

Sin ella, estoy perdido. La parte que me queda grita en la noche.

¿Cuál de todas las sombras es la mía?

A quién le corresponde vigilar mi cuerpo en las llanuras para que no tropiece con el bosque de ojos que se me viene encima y que pregunta:

¿Es locura la asusencia de la sombra?

La otra parte de mí que nadie entiende: tuya y mía esa fuerza vital que nos mantiene unidos hasta el fondo.

 *Al antropólogo Julio Glockner. doña Pascuala, curandera de la región de los volcanes de Puebla, le diagnosticó pérdida tempo­ral de la sombra a causa de una caída.