–¡Pase usted señor! Welcome to Shithole, miiister! Pase a lo barrido. Pásele. Este es su humilde muladar. (Cuidado y no se embarre de mierda los zapatos.) ¡Atención! Mire, miister, mejor por aquí. Por aquí está mejor. Así, sí. ¡Welcome to Shithole, señor!

—Hay aquí muchas cosas, muchas cosas, que le van interesar. Ya verá. Siéntese por favor.

—¿Gusta unas tostadas con guacamole? ¿Unos nachos? ¿Unos totopos con salsa de pico de gallo? ¡Welcome señor! Hay mucho que le va a interesar. (Cuidado con los zapatos, por favor.) Por aquí. Por aquí, así sí.

You want girls? ¿Alguna como las de sus concursos que organiza en Moscú? ¿Algunas con Latin spice? Aquí tengo fotos de nuestras escorts. ¿Qué le parecen? Aquí las puede acosar todo lo que quiera, no se preocupe por eso, que estamos en confianza. ¡Bienvenido! Esta es su casa. Welcome!

—¿Qué se toma? ¿Una margarita?

—A ver, Chalino, ¡una margarita para el señor!

—Aquí en Shithole puede usted hacer muchas cosas que no puede hacer en su casa, míster. Muchas cosas. Muchos negocios que le van a dar buen dinero, que lo ayudarán a Make America Great Again. La mierda es desagradable —eso que ni qué—, pero no se le olvide que tenemos también sueldos de mierda. Ponga aquí sus empresas, ganará mucho dinero.

—Aquí está su margarita, señor. ¡Salud!

Ilustración: Patricio Betteo

—No se preocupe, que le vamos a enseñar bien a apartar la mierda: ¡que le caiga a algún otro! Sabemos y reconocemos que es usted un genio estable. Nosotros sí lo sabemos reconocer, y el estercolero le va a caer a los que valen menos que usted, señor. No faltaba más. Hay aquí mucho de valor. (Cuidado con sus zapatos, señor.) ¡Mucho de valor!

—¿Le interesa la minería? Tenemos toda una Sierra Madre de minerales. ¡Sí señor! Si aquí fue el mismísimo El Dorado. Vaya, ¡si hasta nuestros bandidos eran “plateados”! Esta es la mera patria del oro y de la plata, ¡sí señor! A usted que le gusta la chapa de oro, en Shithole hicimos realidad el sueño de los alquimistas: transformar la mierda en oro. La alquimia aquí es una profesión legítima, señor, lo mismo que la charlatanería. Esta es su casa, señor.

—¿Qué le pareció el guacamole?

—En Michoacán al aguacate le dicen “oro verde”. También ahí hay oportunidades para invertir, ¿por qué no? Esta es su casa. Pase a nuestra Sala de Exhibición, que ahí tenemos muchas oportunidades que le van a interesar. Muchas oportunidades que le ofrece nuestro Shithole lindo y querido. (Cuidado con los zapatos, por favor.)

—Pero ¡qué digo! Si yo sé que a usted le gusta la construcción. ¡Vea nomás estos segundos pisos! En Europa hubo quien defendiera el arte por el arte. Aquí en Shithole, en cambio, creemos en la construcción por la construcción. ¡Tenemos el peor tráfico del mundo, nomás para apoyarla! Aquí en Shithole usted no tendrá restricciones. Puede construir lo que se le pegue la gana, y donde se le pegue la gana. Esta es su casa.

—Escuchamos, además que le gusta el turismo. ¡Vea lo que tenemos aquí de playas! Podría poner una cancha de golf en cada uno de nuestros centros turísticos. Cierto que hay problemas de agua, pero no se preocupe por eso, no es nada que no se pueda arreglar con dinero, que para eso, justamente, tenemos un Partido Ecologista de Mierda. ¡Organice usted un concurso de belleza aquí en Shithole! ¡Ya verá cómo le queda de bien!

—Chalino, ¡más guacamole para el señor! Y unas tostadas con pico de gallo. Y otra margarita, por favor. (Y barre aquí, para que pase el señor.)

—¿Está usted consciente de que en su país tienen la mejor tecnología de limpieza de mierda del mundo? Aquí en Shithole esas compañías van a hacer su agosto. ¡Sus empresas de construcción multiplicarán la mierda, y sus empresas de limpieza la limpiarán! Será un negocio redondo, señor. Luego se habla demasiado mal de la mierda, señor, y nos olvidamos que todos comemos de ella. Pensemos mejor en sus beneficios.

—La lucha contra la mierda nos cuesta tanto esfuerzo y dinero que no nos alcanza ni para la educación, y la gente está distraída en la lucha diaria con la mierda, que hasta lo van a recibir con los brazos abiertos. ¿Qué le parece, míster?

—¿Qué le parece nuestro querido Shithole?

—¡Oh, a mí gustarme mucho su bello país, señor! Su bello Shithole. Sí. Gustarme mucho. ¡Salud!

—Pero, ¡qué dice usted, señor! No le vengo diciendo que este es su muladar. Que Shithole es su casa. 

—¿Acaso se le ha olvidado que es usted socio paritario?

 

Claudio Lomnitz
Profesor de antropología de la Universidad de Columbia. Es autor de La nación desdibujada. México en trece ensayos y El regreso del camarada Ricardo Flores Magón, entre otros libros.