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Controversia. Para el examen de la realidad Argentina.

Año 1, Núm. 1, Octubre, 1979.

Iniciar una controversia para el examen de la realidad argentina» es el objetivo declarado por el editorial de la revista Controversia, cuyo primer número apareció en octubre último. La variedad de las posiciones de quienes comparten sus páginas corresponde a esa intención, aunque entre los firmantes falten, en general, tanto los que se identifican con el marxismo revolucionario como los que se incluyen entre las corrientes afines al ERP y a Montoneros.

Junto al liberalismo clásico de Héctor Schmucler (que pone en el mismo plano la violencia del gobierno y la de las guerrillas y toma como socialismo su negación stalinista, Para condenar dicho «socialismo real» campea el peronismo, también clásico, de Esteban Righi, quien plantea la necesidad de unir a la burguesía y la clase obrera en un proyecto nacional, y se agregan los que encuentran en el eurocomunismo material teórico para analizar y (quizás) superar la crisis del marxismo (Juan Carlos Portantiero, José Aricó y Ludolfo Paramio-Jorge Reverte), o los que, en ruptura con Montoneros, tratan de ajustar cuentas teóricas con la ideología de los guerrilleros.

Pero esta limitación sectorial no es lo decisivo: difícil -si no imposible- reunir a todos los sectores políticos argentinos para una discusión-balance. Por algo hay que empezar. Lo importante es abrir el debate con seriedad, sin anatemas ni actitudes de poseedor exclusivo de la verdad, y estar realmente dispuesto a acoger la «controversia».

Dicho esto hay que agregar que, en general, las revistas argentinas en el exterior carecen de profundidad en el análisis y aportan poco más que buenas intenciones, dedicación y esfuerzo de sus editores: generalmente quedan en el campo de la denuncia, de la condena. En este sentido Controversia destaca como excepción, ya que discute la relación entre democracia, movimiento popular y socialismo, la fase actual de desarrollo del movimiento obrero argentino, lo que Carlos Balo llama «programa diversificado de modernización capitalista» del país por parte de la junta militar, o bien el peso de la guerrilla -y de su fracaso- en todo «el activismo radicalizado del país» (Rubén Caletti).

Hay que saludar, por tanto, que un grupo de exiliados, después de «una profunda derrota», trate de reflexionar sobre la realidad argentina: si cumple sus objetivos, Controversia llenará un vacío. Por consiguiente, las críticas que se le pueden formular deben partir de este reconocimiento. Pasemos a ellas.

Es difícil saber si el «queremos manifestar nuestro acuerdo básico» con el contenido del artículo de Paramio y Reverte («Razones para la contraofensiva»), sobre la «crisis del marxismo», se refiere a tolos redactores de Controversia, al grumás ligado a Aricó o a éste mismo. Pero es evidente que entre aquél y el fecundo artículo de Portantiero hay una unidad eurocomunista de fondo. Es legítimo, pues, decir que buena parte de los editores de Controversia, planteándose justamente la necesidad de romper con un «marxismo» dogmatizado, esclerótico y estéril, de desmitificar a los clásicos marxistas y de aplicar la crítica a sus obras, caen, sin embargo, con demasiada facilidad en el extremo opuesto.

Es excesivo quitar todo valor teórico al libro clásico de Lenin sobre el imperialismo, reduciéndolo a simple panfleto popular movilizador, como hace el mencionado artículo de Paramio-Reverte. Es igualmente excesivo hablar de «notable capacidad de renovación» al referirse a los giros teóricos de 180 grados que tan a menudo realiza Charles Bettelheim o ver que el partido es sólo «sujeto» o «resultado» de la historia, y no, dialécticamente, a la vez, sujeto y resultado.

También sería fructífero analizar el origen político e ideológico, la génesis de las teorías y pensamiento de los diversos grupos guerrilleros, para explicar su deformación escolástico-mística del marxismo en vez de tomar por bueno el «marxismo» que proclaman y marcar sus evidentes diferencias con el método marxista real.

Sin embargo, abrir la discusión sobre estos problemas es útil y necesario. No sólo para los argentinos: también para quienes deseen tener mejores instrumentos para el conocimiento y la transformación de América Latina. Otro mérito de Controversia es su valiosa información bibliográfica -al día y dividida por temas- sobre lo que en México ha sido editado (como libro, ensayo o artículo) respecto a la Argentina.