Por segunda vez sucesiva —y el tercer año de cuatro— el Premio Nobel de Literatura fue a dar a un escritor de canciones populares. Todo mundo tiene una o dos tonadas de Bob Dylan blowin’ en la mente, pero no todos los admiradores de Kazuo Ishiguro están al tanto de que practica una segunda vocación, la de músico y escritor de canciones (la foto que acompaña estos Cabos Sueltos fue tomada en 1977). La salida más exitosa del cantante puede encontrarse en el CD Breakfast on the Morning Tram de la cantante estadunidense de jazz, Stacey Kent, residente en Londres, que fue nominado para un Grammy en la categoría de Mejor Álbum de Jazz Vocal en 2009. Cuatro canciones tienen letras de Izhiguro y les puso música el saxofonista y esposo de Kent, Jim Tomlinson (hay tres más en otro álbum de Kent, The Changing Lights). Una se llama “El Hotel de Hielo” y propone unas vacaciones árticas:

Vámonos tú y yo al Hotel de Hielo,
los (hoteles) caribeños ya están ocupados y mejor así.
Llenaron todo el hotel con hielo puro y claro;
los sofás, el lobby, hasta el candelabro;
un termostato garantiza
cinco constantes grados menos cero.
¿Qué otro lugar nos daría tan bien lo que necesitamos?

Resulta que el Premio Nobel de Literatura 2014 Patrick Modiano era también un escritor de canciones populares —lo suficiente para llenar un álbum de Lucy Hope, The Chanteuse Sings Modiano. El libro probablemente menos conocido de Ishiguro, Nocturnes: Five Stories of Music and Nightfall (2009) se basa a grandes rasgos en sus experiencias primeras como cantante-letrista.

De varios modos, la elección de Ishiguro por la Academia Sueca es tan sorpresiva como lo fue la de Modiano, pero en otro sentido la de Ishiguro parece una elección “a salvo”. Un factor en el hecho de que lo eligieran fue sin duda la necesidad de enterrar el fiasco del último año, cuando el ganador no se tomó la molestia ni de enviar una señal de aceptación ni de presentarse en la ceremonia. El Premio Nobel es para novelistas, poetas, dramaturgos, ensayistas. El último año muchos pensaron: los escritores no se ganan Grammys. Pero Ishiguro, vía Stacey Kent, estuvo cerca de ganarlo.

Fuente: TLS, octubre 11, 2017.