El año de 1915 en la prensa rusa apareció un caso sensacional. La firma de Cacao van Guten prometió pagar una pensión a la familia de un condenado a muerte si antes de la ejecución gritaba: “¡Beban Cacao van Guten!”.

 

Fuente: Vladimir Maiakovski, Antología poética (preliminar, selección y traducción de Lila Guerrero), Editorial Losada, Buenos Aires, 1970; 2ª edición, 1973.