Francisco José Amparán,
Otras caras del paraíso,
Almadía,
México, 2012, 385 pp.

Es una suerte que Almadía haya recuperado esta novela, publicada originalmente en 1995, una puerta de lujo para ingresar a la obra de Francisco José Amparán, muerto prematuramente en 2010. Podemos inscribirla en el género policiaco pero no desdeñaría el calificativo de costumbrista, en virtud de que capta el pulso público y privado de La Laguna, ese microcosmos donde el progreso tecnológico y la lentitud rural viven bajo el mismo techo. Otras caras del paraíso da vida al ingeniero Francisco Reyes Ibáñez, profesor y, sobre todo, investigador privado. Al seguir el rastro de una joven extrañamente desaparecida, termina descendiendo a los infiernos de la morbidez snuff. Cualquier parecido con la realidad, cabe suponer, es un mero acto de premonición. El tono es uno de los mayores méritos de Amparán: pinta el horror con la paleta del humor. (Roberto Pliego)

Luigi Amara,
La escuela del aburrimiento,
Sexto Piso,
México, 2012, 287 pp.

No hay fronteras, no hay temas vedados para el ensayo. Puede pasear por las tierras más elevadas o ensuciarse los zapatos en las tierras bajas. La escuela del aburrimiento basta para aducir esta certeza. Quién hubiera pensado que un asunto de tal naturaleza diera para tanto: para invocar a Pascal y sus espacios infinitos, a Baudelaire y sus paraísos artificiales, a Rubén Darío y sus horas cansadas. Ha dado también para poner en tela de juicio el concepto de diversión “elevada a un deber”, y aun para conocer el rostro sin maquillaje de Las Vegas, la única capital del entretenimiento sin perros ni ventanas. Amara ha escrito un libro que se antojaba imposible. Echando mano por igual de la erudición literaria y del registro personal, ha conseguido transformar el aburrimiento en un tema de gozo y reflexión. El ensayo mexicano está en excelente forma. (R. P.)

Edson Lechuga,
gotas.de.mercurio,
Montesinos/Colofón,
México, 2012, 253 pp.

Trama tejida con tres tiempos autobiográficos y el tiempo de escritura de una novela en proceso. Sergio Bretón recrea su pubertad provinciana y su ansioso descubrimiento del sexo. Transita por su adultez en la ciudad de México, teñida por el asombro ante la novedad de la pareja. Y recrea su estancia en Barcelona, al amparo del deseo por otra mujer. Todo mientras escribe una novela sobre la vida en pareja. El sino de las historias es el amor triangular: Bretón muere “de triángulos oscuros e incesantes”. La narrativa de Lechuga (Puebla, 1970) hace pensar en una novela abierta, en la cual el rumbo se indaga en el acto mismo de escribirla, hasta llevarnos a su dolido final, citadino y muy mexicano. (Alejandro de la Garza)


Julián Herbert,
Canción de tumba,
Mondadori,
México, 2012, 206 pp.

Herbert (Acapulco, 1971) logra aquí al menos media docena de aportaciones a nuestras letras contemporáneas. 1) El retrato grave y pleno de una figura materna excepcional, cargada de humanidad y fuerza, y el registro literario del avasallador proceso de su enfermedad, deterioro y muerte. 2) El extraordinario relato de una infancia dolida e itinerante, despojado recuento de una niñez pobre, aventurera y difícil. 3) Una indagación veraz en la contradicción odio-amor en lo profundo del corazón humano. 4) La descripción nítida de una adicción radical y destructiva, más allá de las alegorías tan de moda. 5) Una pertinente exploración metaliteraria sobre los límites de la autobiografía y la ficción. 6) El testimonio novelesco de una desdicha. (A.G.)

Selwyn Raab,
Five Families: The Rise, Decline, and Resurgence of America’s Most Powerful Mafia Empires,
St. Martin’s Press,
Nueva York, 2006, 786 pp.

La aparición reiterada de la mafia en el cine ha trivializado su naturaleza de cáncer social y económico, al grado de romantizarla. Italia, Estados Unidos y otros países libran costosas batallas legales para diezmar estas organizaciones, que carcomen por dentro a las naciones que las padecen. Este libro analiza a detalle el origen, destino y estado actual de las denominadas “Cinco Familias” de Nueva York, mismas que han contribuido en gran medida al imaginario mafiosi de Hollywood. Aquí la historia de los Bonanno, Colombo, Gambino, Genovese y Lucchese. Lejos del sentimentalismo y la divinización, esta historia se articula con un riguroso soporte periodístico y bibliográfico. Capítulo especial para el juicio de John Gotti y la delación de Sammy Gravano. (Luis Bugarini)

Robert Walser,
Sueños (trad. de Rosa Pilar Blanco),
Siruela,
Madrid, 2012, 360 pp.

La traducción al español de la obra del autor suizo tiene su última parada en esta reunión de escritura suelta. Estos fragmentos, que se consideran escritos durante los años de su estancia en Biel (1913-1920), transitan del onirismo a la anécdota irónica. La prosa mínima de Walser consigna la tragedia del paso del tiempo y brotan líneas de recuerdo, ensoñaciones y maravillas. Una útil cronología al final del volumen invita al lector a introducirse en la vida y obra de uno de los rescates editoriales más significativos de los últimos años. “Hace poco regresé a un paraje que he recorrido con frecuencia”, refiere Walser —lo cual recuerda a El paseo—, y al hacerlo sugiere que la prosa es un excelente motivo para iniciar un viaje. Incluso si no se tiene destino. (L.G.)