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ficción

Cuentos completos

Jorge Luis Borges,
Cuentos completos,
Lumen/RH Mondadori,
México, 2011, 550 pp.

Los primeros cuentos en Historia universal de la infamia (1935, y anexos de 1954). Luego Ficciones y Artificios (1944). Siguen El Aleph (1949), El informe de Brodie (1970), El libro de arena (1975) y La memoria de Shakespeare (1983). En total 72 cuentos de siete libros más prólogos y epílogos varios. Para conmemorar al escritor argentino a un cuarto de siglo de su fallecimiento, esta editorial reedita en México a partir de junio sus obras completas. Este es un libro para llevarse a la isla desierta y perderse en la potencia imaginativa y el vértigo metafísico. “La literatura no es un juego de palabras ni un juego de lógica, es emoción”, escribió. (Alejandro de la Garza)

 

Cuentos completos I

Julio Cortázar,
Cuentos completos I,
Santillana/Punto de Lectura,
México, 2011, 545 pp.

En 2010 Alfaguara reeditó dos tomos de cuentos completos de Cortázar en una edición de formato grande y encuadernación rústica. En este 2011 editó la versión económica en tres tomos de pequeño formato. Aquí el primero de ellos, con los cuentos de La otra orilla, Bestiario, Las armas secretas y Final de juego. Una lección narrativa profunda en cuentos insólitos, del doble, fantásticos, absurdos, terribles, dolorosos, felices, realistas. Hay una inteligencia literaria singular y única en esta escritura acaso ya sólo definible como cortazariana. El prólogo de Vargas Llosa advierte: “Julio hizo del juego un instrumento de creación y exploración artística”. Hay que leerlo siempre. (A.G.)

 

El surrealismo

Víctor Manuel Mendiola,
El surrealismo de Piedra de Sol, entre peras y manzanas,
FCE,
México, 2011, 163 pp.

Que Piedra de Sol es el poema cumbre de Octavio Paz suena ahora a una verdad incontrovertible. ¿Pero cómo fue saludado cuando apareció en 1957? ¿A qué voces rendía tributo y qué otras perfilaba? Mendiola rastrea las corrientes subterráneas que corren bajo su escritura e invoca a los críticos y a los lectores más acuciosos que saludaron su nacimiento. Dos libros anteriores lo prefiguran: El arco y la lira y ¿Aguila o sol?, que pasaron inadvertidos ante la desazón de Paz. Eran, en más de un sentido, una respuesta a los ataques que muchos escritores e intelectuales dirigieron contra el surrealismo, tan débilmente asentado en México. Lo que Mendiola trae a cuento con rigor y profundidad analítica es la doble filiación de Piedra de Sol: con la antigüedad romana que desembocó en T.S. Eliot y con las novísimas rutas que inauguró André Breton. (Roberto Pliego)

 

El complot

Carmen Boullosa,
El complot de los Románticos,
Siruela, 2009,
264 pp.

Eso de traer a Dante del mundo de los muertos al de los vivos, hacerle oír las canciones de Britney Spears, confrontarlo con la narcoviolencia mexicana, pasearlo por Zacatecas, ponerlo a beber mezcal y plantarlo a mitad de la nave mayor del mercado de La Merced sólo podía ocurrírsele a Carmen Boullosa que hace ya quién sabe cuántos años se ha dado a la tarea de imaginar el pasado, con todo y corsarias, pintores, poetas, ociosos y vírgenes. Hilarante, carnavalesca, desmedida y más que original, esta novela —en cuyas primeras páginas un Marcel Proust revivido se hospeda en un hotel de Nueva York y Juan Ruiz de Alarcón rinde un homenaje a Melville, pura fantasmagoría— llama a cuentas a ese personaje elusivo y pagado de sí mismo que es el autor inmortal… o que se sabe… o se presiente. Boullosa divierte y, mientras tanto, lanza dardos envenenados. ¿Novela como ensayista o ensaya como novelista? (R.P.)

 

Leve sangre

Jeannette L. Clariond,
Leve sangre,
Pre-Textos,
Valencia, 2011, 83 pp.

Jeannette Clariond lo apostó todo en esta obra. Originaria de Chihuahua, vive entre Monterrey, México y España, ya sea sumando nuevos títulos a la editorial que le quita el sueño: Vaso Roto, ya traduciendo a Charles Wright, a Alda Merini, Primo Levi o a W. S. Merwin, ya dando brillo y esplendor a sus intensos, dolientes, precisos versos.
“Tomé un cuaderno, un lápiz afilado, / encendí una vela en plena luz”, escribe desde las primeras líneas.

Leve sangre
: un poemario de suplicios, de noche oscura y preguntas que no esperan respuesta: “Dios, ¿en dónde estabas a la hora de mi resurrección? / y tú, ave del desierto, ¿en qué venero apagabas tu canto?”.

Leve sangre
o el silencio sumergido en la antigua memoria del pez, el dolor de la piedra, largas ausencias y heridas que se alternan. (Margarito Cuéllar)

 

Imperio móvil

Elva Macías,
Imperio móvil,
FCE,
México, 2007, 100 pp.

Dice Malva Flores que en la poesía de Elva se confrontan dos caminos: revelación e invocación. Y es que la poeta chiapaneca se apoya en los recursos de la memoria para ofrecer pequeñas ofrendas que poseen su propio resplandor, sin que por ello el lector se quede ciego.

Imperio móvil:
un libro minimalista, profundamente luminoso en el que la poesía encuentra su marca en lo perecedero que permanece aunque sea un instante; suficiente para ser atrapado por la voz, la mirada, las manos, de una poeta que teje desde el misterio de la aldea, el destello de la luna, el sonido del bosque, y extiende la mirada, siempre plena de asombro, sobre una realidad cimentada en la percepción del hombre.

Imperio móvil:
depredación y muerte, o la condición de vivir entre el vuelo imperioso del águila y la memoria del fuego. (M.C.)