Sacar fuera el bote de basura puede ser interpretado simultáneamente (porque así lo vivo) bajo el aspecto de contrato y bajo el de rito (dos aspectos ulteriormente unificables, en cuanto todo rito es contrato, pero por ahora —¿contrato con quién?— no quiero ir tan lejos), rito de purificación, abandono de las escorias de mí mismo, no importa si se trata exactamente de las escorias contenidas en el bote de basura o si esas escorias remiten a toda otra posible escoria mía, lo importante es que con este gesto cotidiano yo confirme la necesidad de separarme de una parte de lo que era mío, el despojo o crisálida o limón exprimido del vivir, para que quede su sustancia, para que mañana yo pueda identificarme totalmente (sin residuos) en lo que soy y tengo. Únicamente desechando puedo asegurarme de que algo mío no ha sido desechado y tal vez no será desechable.
Suscripción plus
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.