A quien nos lee,
si quieres apoyar nuestro trabajo te invitamos a suscribirte a la edición impresa.

SUSCRÍBETE

Alfombra mágica

Gil Gamés caminó en silencio por el amplísimo estudio, con las manos entrelazadas en la espalda, la barbilla pegada al pecho y el gesto de un científico que está a punto de descubrir una fórmula cuantiosa. Había descubierto la (In)posición Dinámica, una muestra de vanguardia que programa entre sus actividades el Festival de la Ciudad de México. La curadora Karla Jasso ha explicado lo siguiente: “En realidad es todo un proyecto de exhibiciones que también contempla talleres, conferencias, generación de conocimiento. Es como un nodo con muchos hilitos de acción”. A Gil le entró la curiosidad y fagocitó la información aparecida en su periódico Reforma. Así se enteró de que artistas españoles, brasileños, austríacos y canadienses expondrían sus creaciones en diversos puntos de la ciudad de México. Por cierto, qué interesante eso del nodo.

Iván Abreu, un artista mexicano, mostrará una de sus obras al público. Dice la nota del reportero Óscar Cid de León (qué buen nombre): “Consiste en una alfombra elástica articulada con 900 pequeñas hélices que se pone sobre uno de los respiraderos del Metro. Cada vez que el convoy pasa y expulsa el aire, la pieza reacciona suspendiéndose de su sitio para después caer de nuevo”. Ah, caracho, qué ingenioso resultó este Abreu. Qué bueno que las hélices de la alfombra son pequeñas, si fueran grandes la alfombra se iría volando por los aires y habría que recoger la obra de arte en Pachuca.

Hologramas en la niebla

Otra pieza que integra la selección de (In)posición Dinámica pertenece al austríaco Kurt Hentschlager y se exhibirá en el Laboratorio Alameda. Gamés intentará explicar esa obra de arte: en una sala del Laboratorio se expulsa niebla con un aparato. No se sabe si la niebla la trae Kurt desde Austria. “Después”, dice nuestro amigo Amadís de Gaula, o el Cid de León, “se hace reaccionar una serie de luces que pintan en el paisaje abstracciones holográficas”. Desde ahora, en lugar de decir “prende la luz”, Gil dirá: “por favor, ¿puedes hacer que reaccionen las luces?”. Ay, Dios, es que de veras. Se han de ver muy bonitas las sombras en la niebla, como si fueran unos fantasmas, o algo.

artistas

Por fortuna existe el argentino Mariano Sardón, otro de los miembros de (In)posición Dinámica. Su obra se llama Telefonías y será presentada en el Centro Cultural España. De nuevo nuestro amigo Cid: “una maraña de tuberías transparentes que contiene líquido de colores. En su interior emergen burbujas según la actividad registrada por los teléfonos celulares que reciban o hagan llamadas en la plancha del Zócalo”. Esto le suena a Gamés como un invento muy importante, lástima que no sirva para nada. Cada vez estamos más cerca de H. Bustos Domecq, el gran cronista que Borges y Bioy Casares inventaron dotándolo (ah, el gerundio) de un ingenio capaz de reconocer en el espacio formado entre dos edificios una escultura de aire. Este Sardón podría conversar largo con Bustos Domecq.


Interfase

Para alivio de Gamés, la curadora Jasso afirma que “lo que une a estas piezas es que casi todas son interfases espaciales que están preguntándonos continuamente por conceptos como el tiempo real, la comunicación y la posición casi siempre dinámica, de ahí su nombre: (In)posición Dinámica”. A estas alturas, Gil se siente una interfase espacial y no quiere quedar rezagado. Tocado por la acción que el arte dinámico ejerce en el alma, Gamés abrió el clóset, sacó unos zapatos viejos, les quitó las agujetas y los exhibió en un balcón con el título de “Lengüetas al viento” por Gilga, circa 2010. Engrandecido por la inspiración, Gil puso la licuadora a la más alta velocidad con unos jitomates en el interior del vaso sin tapar. Esto de la tapa ausente es muy importante, cuidado, si tapan el vaso la obra perece. Entonces cuando entra el público, que puede ser la esposa o los hijos, se prende sorpresivamente la licuadora y sobreviene la obra magna cuyo título es “Sangre derramada”. Esta interfase puede tener sus complicaciones, pero nada le hace. Éstas son las credenciales de Gamés para entrar al nodo de (In)posición Dinámica. Por último: ¿todas estas personas que vienen de otros países con todo pagado, cobran por lo que hacen? Gil s’en va.

Tres sin sacar
Depuis 1997

Gil Gamés. Nació en El Oro, Estado de México, en 1955. Su columna “Tres sin sacar” se estableció en 1997. Desde entonces, no ha dejado de tirar su piedra en el charco de la vida pública. Posee un amplísimo estudio