A quien nos lee,
si quieres apoyar nuestro trabajo te invitamos a suscribirte a la edición impresa.

SUSCRÍBETE

En su edición de marzo 16-30 de abril de 2001 la revista colombiana El malpensante tropicalizó las observaciones de la humorista americana Rita Rudner sobre los hombres. Aquí va una selección.


• La manera como un hombre se mira en el espejo te dirá si hay posibilidades de que alguna vez llegue a interesarse en otra persona.

• Casarse con un divorciado es ecológicamente responsable. En un mundo en donde hay más mujeres que hombres, paga reciclar.

• Los hombres se tienen mucha confianza. Tanta que cuando ven deportes en televisión creen que si se concentran lo suficiente pueden ayudar a su equipo a ganar. Si su equipo va perdiendo, se vuelven entrenadores desde el sillón de la sala, y si van perdiendo por mucho, suelen ordenar que nadie ocupe el teléfono por si los llaman a pedir consejo.

• Todos los hombres odian la frase “tenemos que hablar sobre nuestra relación”. Estas seis palabras le meten miedo incluso a un general de brigada.

• Los hombres tienen una temperatura corporal más alta que las mujeres. Si usted tiene frío por la noche, es recomendable que duerma al lado de un hombre. Los hombres son como calentadores portátiles que roncan.

• La mayoría de los hombres odian ir de compras. Por eso los almacenes nunca ponen el departamento de ropa de hombre en un piso que no sea el primero. La puerta a la calle tiene que estar a dos pasos.

• Si un hombre prepara la cena para usted y la ensalada contiene tres o más tipos de lechuga… la cosa va en serio.

• Si usted anda saliendo con “el propio” y él a) dice que ha madurado, b) tiene un nuevo trabajo o c) visita a un psiquiatra, puede que le espere una desagradable sorpresa. La teoría del gusano que se vuelve mariposa sólo funciona con los gusanos y las mariposas.

• Cuando cuatro o más hombres se juntan, hablan de deportes.

• Cuando cuatro o más mujeres se juntan, hablan de hombres.

• Si un hombre le dice “te llamo”, y no lo hace, no se le olvidó… no se le perdió el número… no se murió. Simplemente no le dio la gana llamar.

• La menopausia masculina es más divertida que la femenina. Durante la femenina la dama sube de peso; durante la masculina, el tipo sale con niñitas y se compra una motocicleta.