CALEIDOSCOPIO

LA MARCHA ZAPATISTA

POR JOSÉ WOLDENBERG

La marcha zapatista es (fue):

•   expresión de un reclamo,

•   ruptura de un cerco que ya no lo era,

•   muestra de que los caminos para la política pública y pacífica están abiertos,

•    intento por tejer una nueva red de relaciones,

•    oportunidad de re-po-si-cio-na- mien-to, como ahora se dice,

•   llamado de atención,

•   poderoso imán,

•   panal para las abejas de los medios,

•   reto a la capacidad de absorción y procesamiento de las instituciones públicas,

•   derrota de la vía armada,

•   reveladora del “problema indio”,

•   multicolor,

•   juego de imágenes,

•   desencadenadora de reacciones múltiples y encontradas,

•   ¿preámbulo de la negociación?,

•   excusa para conciertos, tianguis, mercados, promociones,

•   el acontecimiento político mediático del mes,

•   dique contra el olvido y la discriminación.

•   materia prima de reportajes gráficos y de los otros,

•   fuente de cursilerías a la moda,

•   hipnótica capacidad de convocatoria sobre simpatizantes y curiosos,

•   introducción al complejo y espinoso tema de la legislación sobre derechos y cultura indígena,

•   fiesta, para unos,

•   terror, para otros,

•   vía a través de la cual un ejército deja de serlo,

•   oportunidad para reiniciar la construcción de la paz,

•   exigencia para evitar que la polarización del país continúe,

•   el otro México,

•   nueva trinchera,

•   rollos y planteamientos,

•   ocurrencias y diagnósticos,

•   tema hegemónico,

•   frente cohesionado de cara a un Congreso dividido,

•   laberinto para el raiting, donde se encuentra a un Presidente más que preocupado por el tema,

•   luz y sonido,

•    catalizadora de mutaciones y realineamientos,

•   paradójica, unos “comandantes

guerrilleros” escoltados por la policía federal,

•  surrealista e hiperrealista,

•   ¿catapulta para estancarse o trascender los Acuerdos de San Andrés?,

•   embarazosa para la ortodoxia de todos los flancos,

•   hervidero de esperanzas, sueños, delirios y pesadillas.

•   lluvia de comunicados,

•  tempestad de micro-ensayos.

•  espectáculo,

•   negocio de los vendedores de iconos y chucherías,

•  conciencia de la abismal desigualdad,

•   saturación por repetición,

•   fiesta para la orquesta,

•   juerga con tensión,

•   una de las múltiples formas que adquiere la política política. n

5 de marzo de 2001

José Woldenberg. Consejero. Presidente del IFE. Entre sus libros. La mecánica del cambio político en México.