Fátima Fernández Christlieb,

Beatriz Solís Leree

Ligia María Fadul y Beatriz Solís Leree. Coautoras de La Televisión en Amerique Latine.

Fátima Fernández Christlieb. Autora de La radio mexicana: Centro y regiones.

Podría pensarse que en tiempos de la globalización económica y cultural, cuando las tecnologías de la información facilitan la tendencia de integración de empresas en grandes conglomerados, los medios de comunicación regionales y locales se encuentran en peligro de extinción.

Esto no es así, la atención a los contenidos cercanos al entorno geográfico y cultural sigue teniendo respuesta. Los públicos se encuentran a sí mismos en estos medios locales. Globalidad e identidad se combinan en este fin de siglo.

El reto que enfrentan la radio y la televisión regional es grande no sólo ante la multiplicación de emisoras y canales de televisión abierta, la radio digital, el cable, los satélites de difusión directa y las redes internacionales de televisión sino especialmente frente a las limitaciones económicas y políticas, particularmente en América Latina, donde estos medios están permisionados a organizaciones sociales o a los gobiernos locales, con el impedimento legal de obtener ingresos por medio de la venta de sus espacios de transmisión.

En México opera la Red Nacional de Radiodifusoras y Televisoras Educativas y Culturales A.C., integrada por 94 frecuencias en radio y 73 en televisión a cargo de los gobiernos estatales, que transmiten mensajes producidos localmente desde 112 ciudades en todo el territorio nacional.

En términos cuantitativos, frente al total de frecuencias esta red equivale al 7% en radio y al 13% en televisión. Su importancia radica en haber superado la mirada centralista y uniformante de la radiodifusión comercial, expresando las particularidades regionales del país. A su vez, la Red es ya la base para la conformación de lo que puede ser un nuevo modelo de radio y televisión pública, faltaría entre otras cosas la solución de la limitante jurídica del permisionario que restringe el crecimiento y la capacidad de producción de estas emisoras, además de hacerlas dependientes, en muchos casos de la voluntad política del gobierno estatal en turno.

Las emisoras de radio y televisión de los gobiernos estatales iniciaron sus transmisiones hace más de 17 años y hoy están presentes en la mayor parte de 109 estados faltando sólo Sinaloa, Coahuila, Chihuahua, Durango y Puebla.

La importancia de la Red Nacional de Radiodifusoras y Televisoras Educativas y Culturales, además de su propia existencia local, radica en haber logrado iniciar transmisiones en cadena nacional sin pasar por el centro. Un ejemplo que ilustra lo anterior es el programa En Red, que sube a satélite a través de algunos de los sistemas que cuentan con esa posibilidad (Hidalgo, Oaxaca, Sonora y Tabasco). Los demás estados bajan las señales para la transmisión simultánea de eventos como las pasadas elecciones del 6 de julio, cuando conformaron una red nacional paralela a la ofrecida por los canales del Distrito Federal. En Red es además un programa itinerante con series de cuatro capítulos producidos por distintos estados y transmitidos vía satélite todos los domingos de 6 a 7 de la tarde.

Con el fin de continuar este trabajo la Red estableció un programa de financiamiento para la adquisición de equipo receptor de las señales de satélite, mismo que ha servido para que siete estados que no contaban con infraestructura, se hayan podido incorporar a los programas de enlace.

Algunos sistemas estatales (Oaxaca, Chiapas y Quintana Roo) producen materiales en lenguas indígenas, otros han aprendido a conjugar las particularidades regionales con los asuntos nacionales. Todos son expresión simultánea de lo local y lo global, dualidad que en este fin de siglo permea a cualquier comunidad.