La ciudad de la Música

Como parte de su última gira, a fines de este mes Soda Stéreo se despedirá de su público mexicano.

Soda Stéreo marcará para siempre un hito entre las diversas agrupaciones que le dieron identidad al rock latinoamericano de principios de los ochentas. Emergidos directamente de la escuela new wave, punk y pop inglesa,
y poseedores de uno de los sonidos más energéticos del continente americano, el trío ostenta el honor de haber sido el primer grupo de rock argentino que se tomó poco tiempo para bracear desde lo más profundo del underground hasta la superficie de los conciertos multitudinarios y el reconocimiento masivo y especializado. Hecho nada gratuito si se toma en cuenta el hábil manejo de atmósferas sonoras y el toque original de sus letras -que acarician directamente el terreno de lo conceptual- así como las características que los colocaron en el gusto de millones.

A México llegaron poco después de septiembre del ’85 trayendo un sencillo de título, en ese justo momento, paranóicamente sugerente: Cuando pase el temblor. Un disco exitoso. Luego de la primera oída, el morbo se tranquilizaba, la letra de la canción no tenía nada que ver con lo que nos imaginábamos; pero ya habíamos descubierto a una nueva banda con la que fondear nuestros bisoños impulsos sexuales y rocanroleros. Ya estaba ahí Soda Stéreo. Después vendría a ser uno de los 36 mil que los vio en alguno de los primeros once conciertos que dieron en este país. Tararear Juego de seducción, repetir una y otra vez la potente obertura de Música ligera, ver el video de Primavera cero entre programa y programa de Tele Uno, saber de la muerte del hijo de Zeta Bosio y percibir -merced a la tensión generada dentro del grupo, y aun cuando todavía nos entregaron dos estupendos discos más- que el final se acercaba irremisiblemente.

Este 29 y 30 de agosto, el exestudiante de publicidad, el baterista daltónico amante de la ciber-era y el bajista que alguna vez se echara a llorar tras bambalinas emocionado mientras miles aullaban por una canción más, darán vuelta a una página que ya desde ahora se antoja imprescindible en la historia de la música contemporánea.

Cerrar la persiana. Gustavo Cerati, líder del grupo, amable y accesible desde lo que él llama “su segundo hogar”, Chile, dice: “probablemente, el año que viene haré más de un disco. Mi anterior solista Amor amarillo fue de naturaleza autista, íntimo. El próximo será de carácter más social, con gente que provenga incluso de otras disciplinas, como DJ’s o algo así. Estoy generando música que espero vea la luz prontamente, pero primero hay que terminar lo primero_ desanudar Soda, digamos”.

¿Qué le quedará a los fanáticos irredentos del grupo luego del último concierto de su historia?, ¿tres baquetazos desarticulados al término del último encore?, ¿un sonoro “¡Gracias!, ¡hasta siempre!”?

¿Un último sorbo de gusto imperecedero: Ruido blanco II? ¿Qué?

Soda Stéreo

Discografía

1984 Soda Stéreo

1985 Nada personal

1986 Signos

1987 Ruido blanco

1988 Doble vida

1989 Languis-remix

1990 Canción animal

1991 Remix en vivo

1992 Dynamo

1995 Sueño Stéreo

1996 Confort y música para volar