Rafael Pérez Gay. Escritor. Acaba de aparecer su libro Cargos de conciencia (Cal y arena).

febrero-julio

live

1997, Warner Bros. Records Inc.

1. Contra mí mismo (3′ 45″).

2. Caricias de seda para una Zorra (7′ 59″).

3. El Blues de la Contienda (1′ 40″).

4. Reflexiones debidas al sastre Zetina (2′ 11″).

5. Vie en famille (2′ 56″).

6. sma 12 (3′ 46″).

Febrero 

Días 21, 22 y 23. -Lugar: La casa de usted. -Escenario: Oscuridad de la alcoba, arriba de la cama. -Aforo: 2 personas. -Asistencia: 1 persona.

Recuerdo inicial antes de la presentación: la oscuridad es el reino del error. La incomodidad del yo, acto seguido tremendos insultos contra el mismo. Recuento de ilusiones perdidas. Cursilería sin límite en un monólogo interior y más vituperios por permitirse una actuación tan defectuosa en el fondo de la noche. Se podría haber logrado algo mejor, pero nadie prendió la luz. Arrastrado por las olas bravas de las sábanas a la tierra firme de la alfombra se pactó una tregua sin mayores resultados. La Decena Trágica, que se acababa de conmemorar, habría sido un juego de niños ante esta batalla campal, cuerpo a cuerpo. De la ferocidad del psicologismo, en el escenario todo pasó al imperio de lo físico. Un pequeño dolor en el pecho. La muerte acecha en el corredor. Hay que trabar la puerta para impedirle el paso. Lejos de traer paz y alivio la medida ocasiona encierro. Decisión inaudita: abrir la puerta y darle la cara, ya qué importa. Preguntas filosóficas en el corredor: ¿Morir es una forma de la alternancia en el poder? ¿El miedo es el principio o el fin del presidencialismo? ¿Y si la clave de todo esto estuviera en el juego de billar, en la precisión de una carambola? Nunca fui a billares, en consecuencia ignoro la serenidad de la tiza en la punta ambiciosa del taco, el poder esférico de las bolas. De la gira del 97 se recuerda en especial esta presentación. Tres encores y ovación prolongada. 

Marzo

Días 2, 8, 14, 22, 29 y 30. -Lugar: Distrito Federal. -Escenario: Solid Gold. -Aforo: 180 personas. -Asistencia: 220.

Actuación discreta. Se prodigaron caricias de seda para profesionales de la noche. La interpretación logró una aceptación moderada a un alto costo aplicado a una, dos, tres tarjetas de crédito y algo en efectivo traído directamente de un cajero automático. Se adquirió una cantidad indeterminada de boletos. Uno de los intérpretes, de imaginación desbordada y pionera, tuvo una idea que dio a la presentación un giro de 180 grados pues propuso a dos mujeres de piel de ángel que bailaran muy cerca de él y muy juntas. La primera, un sueño brasileño envuelto en un traje rojo, la segunda oriunda del Canadá. Ambas conmovieron al público en general y le arrancaron aplausos salidos del alma. Una soberbia actuación que Anaïs Nin habría envidiado. Al final, cuando la prensa me rodeó exigiendo alguna declaración contundente, expresé sin remilgos: “Cada espíritu tiene su hez”.

Abril

Días: 18, 20, 25, 26. -Lugar: Distrito Federal. -Escenario: Diversos rincones de la Ciudad de México. -Aforo: 5 millones 400 mil. -Asistencia: 4 millones.

La publicidad que algunos llamaron Campañas Electorales logró este magno acontecimiento sin precedentes, según informaron reconocidos politólogos. Los mercados de la ciudad resintieron sobre todo la enjundia de las promesas. Durante la actuación se repitió muchísimo esta máxima de Vauvenargues: “Los hombres tienen grandes pretensiones y pequeños proyectos”, pero los candidatos la ignoraron como si no hubieran leído a Luc de Clapiers, el moralista francés. Durante esta parte de la gira hubo acres discusiones sobre el porvenir. Se insistió en que la soberbia es una calamidad del alma. En estos casos es mejor hacerse el tonto que hacerse el entendido. Algunos optaron por este último recurso. Llamaron la atención poderosamente tres señores que peroraban sin parar interrumpiendo el evento. Muchos se distraían leyendo periódicos, oyendo el radio y viendo noticieros en la televisión y se perdían el movimiento en el proscenio. No fue infrecuente observar amistades de corte y fidelidades de zorros.

Mayo

Días 5, 9, 10, 14 y 28. -Lugar: Distrito Federal. -Escenario: Alcoba conyugal y estudio con libros en completo desorden. -Aforo: 6 personas. -Asistencia: 3.

De todo el compacto de la vida, en aquellos días de la fabulosa gira de 1997, despertó especial interés entre el público la puesta en escena de un brote psicótico cuando se descubrió que el sastre Zetina fue incapaz de arreglar las mangas largas de unos sacos nuevos comprados a crédito en un almacén de reconocido prestigio. La interpretación soberbia alcanzó su máxima expresión cuando se estuvo frente al resultado que fue simplemente aterrador pues las mangas quedaron cortas, medidas como para un niño de once años cuando el usuario frisa los cuarenta. A la hora del reclamo, el sastre Zetina no supo qué decir, intentó proponer la posibilidad de unos añadidos. ¿Unos añadidos?, se oyó en la alcoba conyugal cuando el usuario refirió a su mujer la historia. Como no prosperó la idea, ofreció pagar a plazos ese error inexplicable. Según los cálculos del agraviado, cuando Cuauhtémoc Cárdenas contienda para la presidencia de la República, en el año 2000, Zetina habrá terminado de pagar sus ineptitudes con la tiza, la cinta de medir y las tijeras. La actuación alcanzó dimensiones de comicidad shakespereana sobre todo cuando el agraviado paseó por su estudio con un saco cuyas mangas apenas cubrían sus antebrazos como si fuera Chilinsky, el de Manolín. Nada de esto pasó, pues antes de cometer su error Zetina enfermó y cerró su sastrería evitando así todo lo referido arriba. Los sacos siguen colgados en sus ganchos, con sus mangas largas acusando en silencio algún defecto físico, brazo corto, del comprador. Logré de este modo llevar a la práctica el consejo de Joseph Joubert: “Cuida que en tu casa siempre falte algo cuya privación no te sea demasiado molesta y cuyo deseo te sea agradable”. Gracias, Zetina. El público salió complacido.

Junio

Días: 16 y 17. -Lugar: Carretera México-Querétaro. -Escenario: Interior de un automóvil. -Aforo: 7 personas. -Asistencia: 5.

Esta actuación ocurrió a noventa kilómetros por hora bajo las lluvias torrenciales de junio. A este momento de la Gira se le recuerda por una cita cometida en el kilómetro 180 de la carretera a Querétaro, cuando la familia se dirigía a un breve periodo vacacional: “La melancolía es un recuerdo que se ignora”. Pasaron dos kilómetros antes de precisar quién había puesto a circular este viaje bajo la forma de un aforismo. En efecto, se trata de Flaubert. Vagos recuerdos de infancia antes de los aplausos. Actuación aceptable.

Julio

Días 1, 3 y 4. -Lugar: Oficina. -Escenario: Línea telefónica. -Aforo: 2 personas. -Asistencia: 2.

Seguramente no es nada, pero investiguemos: biometría hemática completa, con cuenta de leucocitos, plaquetas y velocidad de sedimentación globular, un examen general de orina y un sma 12. Gran alarma durante la actuación. Sobrerreacción inmediata: vagar por las calles sin rumbo fijo. Vergonzosas reflexiones callejeras sin fundamento alguno. Búsqueda irrefrenable de síntomas inexistentes. Consuelo con amigos que ofrecen palabras de aliento. Eso del sma 12 tiene nombre de proyecto secreto de la nasa, mejor ni averiguar, no vaya siendo. Noches largas que recordaron las presentaciones de febrero, el momento más difícil de la fabulosa gira de 1997. Más que análisis será una caja de Pandora, qué digo Pandora, una road picture, una película de huida por las carreteras, una de David Lynch. Calma, dejemos que el tiempo ponga las cosas en su lugar. ¿Los análisis? Aún no he ido, tampoco hay que exagerar. Abucheos generalizados, la fabulosa gira de 1997 termina en medio de comentarios mordaces que desembocan en incordios definitivos. Rechifla. Al parecer alguien incurrió en responsabilidad jurídica. Acepto el hecho irreversible de que he cumplido cuarenta años.

La fabulosa gira de 1997

Art Direction and Design: Luc de Clapiers, Vauvenargues.

Cover Photography: Joseph Joubert.

Collage: Blaise Pascal.

Contra mí mismo y sma 12 recorded live

at the Alcoba and the Oficina.

Caricias de seda para una Zorra recorded live at the Solid Gold.

Vie en famille and El Blues de la Contienda recorded live

at Mexico City.

Reflexiones debidas al sastre Zetina recorded live

at Studio Sound Check.