Manuel Palma Rangel

José Ayala Espino

Mercado, elección pública e

instituciones. Una revisión de las

teorías modernas del estado

Facultad de Economía /

Miguel Angel Porrúa

México, 1996

520 pp.

A partir de los años setenta hemos asistido a una profunda revisión de las relaciones entre Estado y mercado en las economías contemporáneas, a la luz del agotamiento de un estilo de intervención estatal que en su momento fue exitoso para moderar las oscilaciones del ciclo económico, pero que generó también profundas contradicciones. Esta revisión ha dado lugar a un largo debate que en la mayoría de los casos se ha caracterizado por ser poco informado y estar excesivamente ideologizado, cayendo siempre en un claroscuro que coloca en un extremo al Estado omniabarcante y en el otro al mercado autorregulado, como si no se tratara en la realidad de mecanismos de asignación de recursos que, respondiendo a fines y fuerzas de naturaleza distinta, coexisten en mayor o menor grado en todas las economías (hasta en las del llamado socialismo real, como lo prueba la existencia de mercados informales).

A la par de este debate han surgido nuevos enfoques y teorías acerca de las funciones económicas del Estado. Estos desarrollos teóricos se han producido desde las más diversas perspectivas analíticas, y han respondido tanto a los intereses de la academia como a las necesidades de la política. Sobra decir que la influencia de muchas de estas teorías sobre los procesos de reforma del Estado en el mundo ha sido de la mayor trascendencia.

La economía neoclásica consideraba hasta hace muy poco a la intervención estatal como una variable exógena. A pesar de que el sector público era determinante en el desempeño global de la economía, tanto desde el punto de vista de la asignación del gasto como de la recaudación de los impuestos, y de que la regulación estatal es determinante para el funcionamiento de varios mercados, no se habían explorado los procesos de toma de decisiones en el interior del Estado. Este hecho había sido una grave omisión que oscurecía la comprensión del papel del Estado en la economía.

Si no existía una teoría de las decisiones económicas del Estado como agente económico autónomo, tampoco existía hasta hace poco plena conciencia de la influencia de las instituciones en el intercambio económico, aun cuando los antecedentes de la escuela institu-cionalista se remontan hasta el siglo pasado. El intercambio económico no se da en el vacío; por el contrario, ocurre dentro de un marco de reglas y restricciones que moldean y regulan el intercambio. Las transacciones económicas en cualquier sociedad descansan en un sistema institucional que a su vez es una creación del Estado, que posee el monopolio de la creación de leyes y disposiciones de observancia general. Este marco institucional puede generar incentivos o desincentivos para el intercambio, pero es un hecho que influye en uno u otro sentido en las elecciones de los agentes. En los últimos años se han realizado esfuerzos significativos por incluir el papel del Estado y las instituciones como variables relevantes para explicar el funcionamiento de los mercados y el desempeño económico de los países.

Se puede afirmar que esta tendencia a incorporar el papel de las instituciones al análisis económico y considerar los procesos de toma de decisiones al interior del Estado constituye una auténtica revolución en la teoría económica, ya que si bien las finanzas públicas propiamente dichas constituyen una materia con una larga tradición de estudio dentro de la economía, no se habían realizado esfuerzos sistemáticos para elaborar una teoría económica del Estado, equivalente a la teoría del consumidor o a la teoría de la empresa.

Es importante destacar que este amplio debate no se ha visto reflejado en la producción editorial en castellano, ya que de hecho existen muy pocas traducciones o libros que aborden el tema a partir de estos nuevos desarrollos teóricos. En este sentido, Mercado, elección pública e instituciones. Una revisión de las teorías modernas del Estado, de José Ayala es un libro pertinente porque ofrece al lector una revisión de las principales teorías y enfoques del pensamiento económico y de las ciencias sociales en general que intentan explicar “el porqué, cómo y dónde interviene el Estado en la economía”.

En la primera parte se presentan las principales categorías y conceptos que se utilizarán a lo largo del texto y que en un alto porcentaje son de reciente incorporación al vocabulario económico. A continuación aborda las principales teorías macro y microeconómicas que se ocupan de temas tales como el tamaño del Estado, las instituciones, la acción colectiva, el papel del Estado en la asignación de recursos, la eficiencia, las fallas del mercado, las fallas del gobierno, la teoría de las votaciones, la regulación económica, las políticas de estabilización, los problemas de información, las teorías del crecimiento del Estado, y en general el amplio espectro de las políticas públicas.

En la parte final del libro se examinan dos temas importantes, relativamente recientes y que han cobrado importancia en las ciencias sociales: la elección pública y el neoins-titucionalismo. La escuela de la elección pública (public choice) aplica los métodos de la teoría económica al análisis político y social y es en la actualidad un enfoque que ha cobrado suma importancia para la toma de decisiones. Por su parte el neoinstitucionalismo es ya toda una vertiente dentro de las ciencias sociales, en la que los arreglos institucionales juegan un papel relevante en el desarrollo de los procesos económicos, políticos o sociales. En el caso concreto de la economía, tomar en cuenta el papel de las instituciones ha permitido dotar a los modelos económicos de un mayor realismo.

Es importante intentar abordar un tema tan controvertido como lo es el papel del Estado en la economía, a partir de distintas vertientes que, con supuestos distintos, tratan de responder preguntas básicas sobre el tamaño y la eficiencia del Estado, sobre su contraposición o complementariedad con el mercado y sobre el papel del Estado reformado en economías que, después de privatizaciones y de ajustes fiscales, seguirán siendo mixtas en la medida en que es impensable prescindir de la regulación estatal y de la provisión de ciertos bienes y servicios públicos sin los cuales no podrían funcionar las sociedades actuales.

Una virtud de este libro es que su público potencial no se reduce a los economistas, ya que por la gran diversidad de materias que abarca puede ser igualmente atractivo para politó-logos, historiadores, abogados y en general para todo aquel que se interese en las cuestiones relativas a la participación del Estado en la economía. Cuenta además con una bibliografía comentada sobre los diversos tópicos que aborda, lo que permite al lector conocer cuáles han sido los avances recientes en cada una de las materias. En este sentido, el libro de Ayala puede servir no sólo como una introducción, sino como una guía para lecturas posteriores sobre asuntos que seguramente serán motivo de reflexión y debate en los próximos años.