Las invenciones de Morel Multimedia

Como en la película Juegos de guerra, la posibilidad de propiciar una guerra por error o por diversión, se ha convertido en una realidad.

Hemos oído hasta el cansancio que las guerras del futuro no se pelearán en trincheras de lodo con balas, morteros y granadas. Tras la experiencia espectacular de la Guerra del Golfo, los medios al servicio de los complejos industriales militares nos han querido hacer creer que las próximas batallas serán más semejantes a un juego de video que a una carnicería, que en vez de usar kalashnikovs y M-1s, los guerreros lucharán desde los teclados de sus computadoras tratando de enloquecer los sistemas vitales del enemigo y de penetrar sus defensas para volverlo vulnerable.

En un tiempo en que la amenaza atómica ha quedado aparentemente atrás, los estrategas militares estadunidenses y de otros países pasan buena parte de su tiempo especulando en torno a diversos escenarios que parten de hipotéticas ofensivas a través del ciberespacio. Por ejemplo, individuos o una potencia enemiga pueden infiltrarse a los sistemas computacionales de las redes de telecomunicación y aislar a un país; pueden entrar al sistema informatizado de control ferroviario o aeronáutico y desatar el caos con una serie de accidentes fatales; pueden propiciar un colapso financiero si logran meterse en las computadoras de las reservas federales, las bolsas de valores y los bancos; pueden liquidar la capacidad de respuesta de un ejército al interferir sus canales de mando.

El temor de una guerra cibernética se funda en la inmensa dependencia que tienen las sociedades desarrolladas en las computadoras y las redes digitales. Hay muy buenas razones para creer que la guerra cibernética es una verdadera amenaza, pero también las hay para imaginar que es un espantapájaros en manos de militares, con el que asustan a los políticos para sacarles más fondos. Para documentar el temor y el escepticismo acerca de la infoguerra acuda a las siguientes páginas: 

http://www.fc.net/pbrack//other.html (una serie de conexiones con decenas de publicaciones de hackers -o piratas cibernéticos- que tienen información útil para desatar una ciberguerra privada); 

http://www.rand.org/publications/RRR/RRR.fall95.cyber/index.hatml (el reporte RAND acerca de la seguridad en el ciberespacio y la infoguerra); 

http://www.infowar.com (privacía, espionaje, terrorismo, estadísticas y conferencias sobre el tema); 

http://www.edsar.af.mil/apj/szfran.html 

y 

http://www.cdsar.af.mil/apj/stein.html (teorías sobre la infoguerra, Preparándose para el 2020 de Richard Szafranski e Information Warfare de George J. Stein).

Y no hay que olvidar que no existe tal cosa como una entrada forzada en el ciberespacio, por lo que infiltrarse siempre consiste en encontrar puertas abiertas o agujeros en un sistema.