Julio Guerrero (prólogo de Arnaldo Kraus): La génesis del crimen en México, Cien de México, CNCA, 1996, 282 pp.

Las causas del crimen se encuentran en la condición humana y en su continua lucha contra la naturaleza; las razones del crimen están en la misma maraña de causas y efectos naturales que propició la vida en sociedad. Para Julio Guerrero, en 1901, la explicación radical y fundamental del crimen se encontraba en la mismo venero de razones comunitarias y altruistas, “Las sequías que en una época producen procesiones, por ejemplo, en otras ocasiones motines”. A partir de esta concepción del delito, el jurista emprende una exploración de los motivos del crimen en el ámbito social y en la intimidad psíquica del mexicano para hacer una disección de los usos y costumbres del México en los albores del nuevo siglo.

Ejemplo del dominio positivista (en el tema, en el método y en sus juicios sobre la educación), uno de los primeros estudios valiosos sobre la especificidad de los mexicano, La génesis del crimen en México destaca, sobre todo, como un retrato de las costumbres de los mexicanos al final del siglo pasado. Los temas de Guerrero son específicamente los vicios y los defectos de los individuos y de las instituciones, pero su búsqueda de las causas en el clima, el territorio, la división social y económica, los atavismos y los credos convierte a ese estudio en una descripción completa del México de entonces.