Llegó la hora de vivir en serio. No grite desesperado porque no sabe qué hacer con su vida. Esta incapacidad para resolver el misterio de la existencia no es exclusiva de usted. Es parte del advenimiento de un nuevo milenio. Esta guía rápida le permitirá hacer suya la alegría de vivir como siempre soñó: sin cuestionamientos. 

1. Defienda las buenas costumbres: los orígenes son la única realidad recuperable de este mundo. No haga caso a esos defensores del paganismo cuando aseguran que la mejor prueba de que el siglo XVII fracasó es que no dejó sobrevivientes. 

2. Entienda la felicidad como un estado de pertenencia de las cosas y de las personas. Conciba a la familia como una agenda de tiempos y espacios de reunión, sin tomar en cuenta sentimentalismos anacrónicos. 

3. Cerciórese de que en su relación de pareja la consigna sea demostrarse cariño aunque contravenga sus emociones. Prepárese contra las tentaciones: ensaye a diario, así no le sorprenderán. 

4. Acéptelo: su pasado familiar lo determina. Evite, por tanto, que su descendencia cargue con los errores de usted. Tan simple: no se equivoque. 

5. Prohibido tocarse. Eso que llama su cuerpo, en realidad no le pertenece. El amor verdadero es paciente y no pide pruebas. 

6. Procure no quedarse a solas. Esos momentos son caldo de cultivo para reflexiones improductivas y fuera de lugar. 

7. Entienda: las calamidades son oportunidades para ser perfecto. Extraiga de esas experiencias un aprendizaje positivo y tal vez pueda escribir un best-seller. 

8. Tantos millones de mexicanos no pueden estar equivocados: deposítese íntegro a algún prestigiado salvador de hogares. 

9. La única causa a defender es la suya. No se sienta culpable: usted es demócrata y liberal, pero todo tiene un límite. Súmese a esas propuestas por la creación de un manifestódromo: usted también tiene derechos. 

10.Y lo más importante: condene en público todo aquello que usted disfruta en la intimidad. Usted sabe: el Show de Cristina se ve a puerta cerrada.