La miel y el escarabajo

Me refiero a la historia de la huida del asesor del gran rey hindú de su habitación en la torre. Me refiero a esa antigua, maravillosa y alentadora historia. Cayó en desgracia, y el rey mandó encarcelarlo en la habitación situada en lo más alto de una torre de vertiginosa altura. Sin embargo, el desdichado tenía una esposa fiel que por la noche se acercó hasta el pie de la torre, lo llamó y le preguntó cómo podía ayudarle. Pidió él que regresara a la noche siguiente y trajera una soga larga, un cordel largo y fuerte, un hilo largo de seda, un escarabajo y un poco de miel. La mujer se extrañó mucho, pero obedeció y llevó lo que se le había pedido. Desde arriba, el esposo le pidió que atara el hilo de seda firmemente al escarabajo, pusiera una gotas de miel en las antenas del escarabajo y colocara el insecto sobre el muro de la torre con la cabeza mirando hacia arriba. Ella obedeció, y el escarabajo comenzó a subir. Olisqueando la miel, subía y subía lentamente hasta llegar a lo más alto de la torre. El prisionero lo cogió y sujetó el hilo de seda. Después pidió a su esposa que atara al extremo inferior del hilo el cordel fuerte y subió el cordel, y a continuación que atara al extremo del cordel la soga y subió la soga. Lo demás ya no resultó difícil.

Lo demás nunca resulta difícil. Sólo lo es mientras uno no sabe si podrá coger el hilo de seda —o no—, sólo mientras tanto resulta difícil. (1905)

Fuente: Hugo von Hofmannsthal, Poesía y vida. Discursos y ensayos. Selección y edición de Cecilia Dreymüller. Traducción de Adan Kovacsis. Tres Molins, Barcelona, 2023.

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Publicado en: 2024 Noviembre, Cabos sueltos