Los viejos hindúes tenían diferentes palabras para expresar el concepto juego. El sánscrito tiene no menos de cuatro raíces diferentes en uso. El término conceptual más generalizado es kridati. Designa el juego de niños, adultos y animales. Y lo mismo que la palabra correspondiente en los idiomas germánicos, sirve también para designar el agitarse del viento y de las olas. Puede señalar el brinco o la danza en general, sin referencia expresa al juego. Muy próxima a este significado está la raíz nrt, que cubre todo el campo de la danza y la representación dramática. Divyati designa, en primer lugar, el juego de dados, pero también significa jugar en general, bromear, retozar y burlar. El significado primario al parecer es el de arrojar, con el que está relacionada también el de irradiar1. En la raíz las, de donde procede vilasa, se juntan los significados de irradiar, de aparecer repentinamente, de resonar, de vaivén, de jugar y de estar ocupado en general o de hacer algo. En el sustantivo lila con el denominativo lilayati, cuyo significado fundamental es el de oscilar y el de balanceo, se expresa sobre todo lo aéreo, ligero, alegre, desembarazado e intrascendente del juego. Además, lila señala el “como si”, lo aparente, la imitación propia del juego. Así, por ejemplo, gajalilaya (literalmente: con elefante-juego) significa con exactitud: como un elefante; gajendralila (literalmente: alguien cuyo juego es elefante), un hombre que representa a un elefante, que juega este papel. En todas estas designaciones del juego el punto de partida del concepto es al parecer un movimiento rápido, conexión que encontramos en muchos otros idiomas.
Fuente: Johan Huizinga (1872-1945): Homo ludens (1938). Traducción de Eugenio Imaz. Alianza Emecé, Madrid, 1972.
1 * No podemos discutir si existe o no una conexión con dyu: el claro cielo.
