“Así es que hacemos la política, matamos y todo eso”. Es Camilo Caso, uno de los nueve sobrinos de Elías Caso, el cacique de Naranja. “Yo soy indio, yo crecí pobre, y eso nunca se me va a olvidar”. Por eso se hizo agrarista, cardenista, pistolero, y por eso ha acumulado tierras, se ha apropiado de recursos públicos. Sin ningún puesto, Camilo es el auténtico juez en el pueblo, a quien hay que recurrir para arreglar cualquier pleito —y los arregla.
Los príncipes de Naranja, de Paul Friedrich, es una obra maestra, uno de los clásicos mayores de la antropología en México. Y algo más: un libro único, que no admite comparación. Es el análisis de un instante: la política en el pueblo de Naranja, cerca de Zacapu, en Michoacán, en 1956.
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.