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CUADERNO NEXOS

Los tiempos de la economía mexicana

En enero-mayo la economía mexicana mostró signos diversos en aspectos distintos. Si bien, en conjunto, el resultado constituye un desempeño favorable, puntos específicos ameritan reflexión.

La inflación mensual de mayo (1% medida por el INPC confirmó que será difícil alcanzar la meta oficial (14% diciembre-diciembre) y que la inflación mensual en lo que resta del año se ubicará en torno a 2096 (Cuadro 1). En esa materia el asunto central es determinar cual será la trayectoria de la inflación mensual en lo que resta del año. Es razonable anticipar tasas relativamente bajas en julio y agosto, sobre todo por un refuerzo del Pacto, en un marco preelectoral.

Sin embargo, varias causas señalan un repunte probable de la inflación mensual a partir de septiembre. Destacan dos. En primer lugar, que muchos precios se encuentran rezagados como resultado de las medidas de control y concertación. Eventualmente estos deberán liberarse, a fin de no afectar la producción. De corregirse todos esos rezagos, se estima que INPC aumentaría aproximadamente 4 puntos, por una sola vez. En segundo lugar, un repunte inflacionario podría responder a la presión monetaria que todavía se acumula, producto de la rápida expansión de los agregados monetarios que deriva, a su vez, de la cuantiosa acumulación de reservas internacionales. Juntos, esos dos factores hacen probable un repunte de la inflación mensual a partir de septiembre.

Cuadro 1

PRINCIPALES INDICADORES DE COYUNTURA

Mayo de 1991

Periodo

1990

1991

Precios

% mensual del INPC

May

1.7

1.0

% acumulado

Ene-May

12.7

8.0

% anual del INPC

May/May

24.9

24.5

Producción

% PIB real

Ene-Mar/Ene-mar 

1.9

3.9

% anual volumen de

la prod. ind.

3.0

2.7

Empleo y salarios

Tasa de desempleo urbano

Feb

2.4

2.5

% asegurados permanentes

en IMSS

Feb

6.5

7.6

% anual salario mínimo

real

May/May

– 6.6

-5.2

% anual remuneración

prom. en manufact.

 °Ene-Feb/Ene-Feb 

5.4

3.2

Ene-May: Significa el periodo de enero a mayo (guión).

May/May: Significa mayo de 1991 con respecto al mismo mes del año anterior (diagonal).

Ene-Mar/Ene-Mar: Significa el primer trimestre del año con respecto al mismo periodo del año anterior.

%: Significa Incremento porcentual.

APF: Administración Pública Federal.

Fuente: Cuadros elaborados por el autor con base en información de GEA Grupo de Economistas y Asociados.

La actividad económica se viene desacelerando. Por ejemplo, en el primer trimestre el volumen de la producción industrial aumento 2.7% en términos anuales, tasa ligeramente inferior a la del mismo periodo del año anterior (3%). En parte ese proceso refleja el efecto rezagado de la recesión en los EU. El comportamiento del empleo no es claro, dada la falta de indicadores. Sólo se sabe que en febrero el desempleo urbano fue similar al de hace un año (2.5% vs. 2.4% en 1990). Los salarios reales confirman que el mercado laboral no parece «apretarse». En enero-febrero la remuneración promedio en la industria manufacturera aumento 3.2% en términos reales a tasa anual, mientras que el año pasado lo hizo 5.4%. En síntesis, aparentemente la economía y la expansión del empleo están desacelerándose, los salarios mínimos reales continúan a la baja, las remuneraciones promedio están estancadas y los diferenciales salariales se amplían.

El sector externo amerita reflexión detenida. Continúa un déficit comercial extraordinario; en marzo fue de 535 millones de dólares y el acumulado durante el primer trimestre ascendió a 1,635 millones de dólares, casi ocho veces el observado durante el mismo periodo del año anterior (Cuadro 2). Dicho déficit fue cubierto con ingresos sustanciales en la cuenta de capital, que no sólo lo financiaron sino permitieron acumular reservas internacionales.

En buena medida esa acumulación explica la rápida expansión de los agregados monetarios. En mayo el agregado monetario (M2) aumentó a una tasa anual de 52.5% (Cuadro 3). Ese ritmo de expansión de los agregados monetarios dificulta la reducción de la inflación, por más optimista que se sea acerca de la recuperación del ahorro financiero en México.

En mayo el saldo de dicho ahorro fue 9.5% superior al del mismo mes del año pasado, ritmo de expansión muy satisfactorio, aunque inferior al 20.4% de hace un año. A esa desaceleración contribuyó la abrupta reducción de la tasa de interés real; en mayo los Cetes a 28 días obtuvieron un rendimiento real ex-post en doce meses de 3.9%, que se compara con 21% un año antes. Si bien esa disminución de la tasa de interés real coadyuva a contener el influjo excesivo de capitales del exterior, al mismo tiempo induce una mayor demanda agregada. Eso se reflejó en la rápida expansión del crédito de la banca múltiple al sector privado, que en mayo todavía aumentó 44% en términos reales, ritmo similar al de un año antes (50.4%).

En conjunto, el escenario anterior es satisfactorio precisamente porque se basa en una situación fiscal muy buena. Durante el primer trimestre del año el sector público genero un superávit financiero de 4,272 mmp; ese resultado incluye ingresos extraordinarios por concepto de la venta de Teléfonos de México (7 mmp). Las cuentas fiscales básicas, sin incluir el ingreso por dicha venta, indican que en el margen ya no se realizó un ajuste en las finanzas públicas, lo que era previsible y, en buena medida, deseable.

El deterioro de la balanza comercial responde a una lógica económica implacable. Entradas sustanciales por la cuenta de capital (crédito externo, inversión extranjera y repatriaciones) tienen que drenarse por la balanza comercial (importación de bienes y servicios). Lo que no se va por ahí presiona la demanda interna por medio del aumento de las reservas internacionales que, a su vez, permite incrementar el crédito al sector privado.

Sin embargo, el hecho de que esa lógica sea correcta no elimina los motivos de preocupación, que pueden agruparse en dos categorías. Por una parte, aquellos que se refieren a la continuidad de un superávit de la cuenta de capital suficiente para sufragar el cuantioso déficit comercial. Múltiples inversiones extranjeras directas están pendientes y sujetas a los resultados de la negociación del TLC. La repatriación de capitales responde a la tasa real de interés (en esencia, al diferencial cubierto de rendimientos), ésta ha disminuido con rapidez durante los últimos meses. Por último, la creciente presencia de México en los mercados internacionales de capital puedo verse truncada. Por ejemplo, la reciente calificación que Moody’s, agencia internacional calificadora de riesgos financieros, le dio a la deuda pública externa del país como Ba2 (grado especulativo), esto es, la misma de algunos bonos chatarra (junk bonds).

Por otra parte, detener la dinámica comercial que genera un déficit requiere cierto tiempo, más que el necesario para que se de una disminución excesiva o una interrupción del superávit de la cuenta de capital. Las importaciones responden a programas y compromisos, por lo que continúan incluso cuando han cesado los ingresos de capital. Detener los flujos de capital y las importaciones no es un proceso sincrónico.

Los próximos cuatro meses serán cruciales para determinar la evolución macroeconómica de México en el futuro. Elementos clave para determinar el resultado serán la continuidad de flujos suficientes de capital del exterior, así como que prosigan las reformas estructurales que México lleva a cabo y que contribuyen a atraerlos. La disciplina fiscal y monetaria pasará una «prueba de fuego» como pilar del programa económico del país.

Jesús Reyes Heroles G.G. Profesor de la Universidad Iberoamericana y del ITAM, y miembro del Grupo de Economistas Asociados.