A quien nos lee,
si quieres apoyar nuestro trabajo te invitamos a suscribirte a la edición impresa.

SUSCRÍBETE

CUADERNO NEXOS

Tamaulipas: Las cifras previas

Juan Carlos López Aceves. Columnista del matutino El Diario de Victoria.

En medio de cánticos triunfalistas vertidos por los candidatos a las nueve diputaciones federales y una senaduría, de todos los partidos contendientes, conviene echarle un revistazo» al panorama electoral que priva en Tamaulipas, y así poder contar con una radiografía clara y objetiva que ayude a elaborar un diagnóstico sobre posibles tendencias para el próximo 18 de agosto.

Una lectura a la historia electoral reciente arroja los siguientes datos:

1. PADRÓN CIUDADANO

Sorprenden los números definitivos del padrón valido para las elecciones del 91: 1,108,23ó ciudadanos. La sorpresa (y la sospecha) tiene su base en los siguientes factores:

Después de una sostenida tendencia a la alza (865,536 ciudadanos en 1979; 917,843 en 1982; 1,064,579 en 1985 y -1,120,265 en 1988) el Padrón ciudadano 1991 refleja un «bajón» de 12,029 ciudadanos tamaulipecos respecto del Padrón 88. Incluso, para los comicios locales de 1989 (que incluyen renovación de 43 ayuntamientos y 19 diputaciones locales de mayoría relativa) el Padrón se situó en 1,144,000 ciudadanos, lo que acentúa el «crack» de su comportamiento alzista.

2. PRI

En Tamaulipas el partido oficial viene en «picada» electoral desde las elecciones federales del 82; en ese año captura en total 427,015 votos (su cantidad más alta en los últimos 4 procesos electorales federales). Para 1988 los votos totales priístas representaron apenas el 65.34% de los obtenidos en 1982. De 1985 a 1988 el PRI perdió 63,459 votos, en la caída electoral más estrepitosa de los partidos contendientes. Este retroceso electoral priísta se acentúa cuando en 1989 pierde, por primera vez, 3 ayuntamientos y una diputación de mayoría relativa, de un sólo «jalón» (Reynosa y Nuevo Laredo quedan en poder del PARM, y Mante en manos del PAN).

Un rápido análisis comparativo de los procesos locales de 1986 y 1989 para la renovación de ayuntamientos, arroja para el PRI un saldo deficitario de 87,202 votos; el partido oficial ve decrecer su clientela electoral en 35 de los 43 municipios de Tamaulipas.

3. OPOSICIÓN

En general, el voto opositor (anti-PRI) ha mantenido una tendencia electoral «a la alza»; en los comicios federales del 79 el voto opositor sumo 77,350 sufragios (representando el 32.71% de los votos priístas, y el 24.65% de los votos validos en el proceso), y para 1988 sumo 191,041 sufragios (representando el 68.46% del voto priísta y el 40.55% de los votos validos).

Un desglose del voto opositor ayuda a ubicar la fuerza política de cada uno de los partidos de la oposición.

a) PARM

Es la segunda fuerza política en Tamaulipas (después del PRI) y la primera de la oposición. Además, su conducta electoral es la más estable. En 1988 obtuvo 79,436 votos, que representan el 41.6% del total del voto opositor. Su principal fuerza la tiene en los distritos I, II, III y VII, en donde concentra el 59% de sus votos. Actualmente gobierna los ayuntamientos de Reynosa y Nuevo Laredo, y mantiene en su poder una diputación local de mayoría relativa.

b) PAN

En 1988 el panismo en Tamaulipas represento, en elecciones federales, la segunda fuerza política opositora, con 46,589 votos que representan el 24.4% del total del voto opositor. Concentra el 50% de sus votos en los distritos I, V y VII.

Cabe destacar que, a pesar de que desde 1989 el municipio de Mante es gobernado por el PAN, el comportamiento electoral del panismo en elecciones locales es «a la baja»: de 1986 a 1989, el PAN, al igual que el PRI, vio decrecer su número de votos.

c) PRD

En Tamaulipas, el PRD se integra, preponderantemente, heredando la prosapia electoral del PSUM-PMS; incluso, su actual dirigencia también fue de aquellos. En 1988, de los partidos que integraron el Frente Democrático Nacional (FDN), el PMS fue el que menos votos capturó durante el proceso electoral (6,483 sufragios) colocándose como la quinta fuerza opositora; además vio reducido su número de clientela electoral del 85 al 88.

Como tal, el PRD debuta en Tamaulipas en los procesos de 1989, para renovar la legislatura local y 43 ayuntamientos. Siguiendo la secuela PSUM-PMS, tenemos que el Partido de la Revolución Democrática presenta el superávit electoral más alto de todos los partidos, que ven incrementados sus votos de 1986 a 1989, desbancando, en el ámbito de las elecciones locales, al panismo como tercera fuerza electoral.

d) PST-PFCRN

Como nunca antes, en gran medida debido al fenómeno «cardenista», el PST-PFCRN alcanzó en 1988 cifras electorales sin precedentes: los 27,272 votos que capturó en las últimas elecciones federales representan una cantidad poco mayor que el doble de la suma de sus votos obtenidos en los tres procesos anteriores (13,863 sufragios). Esta cantidad lo coloca como cuarta fuerza opositora en el estado.

e) PPS

Al igual que el Partido del Frente Cardenista, el PPS alcanzó en el 88 una estadística electoral sin precedentes: 28,375 sufragios, que representan casi el doble que los obtenidos en los tres anteriores procesos electorales federales (13,236 sufragios).

Con esto, en 1988 el PPS se coloca como la tercera fuerza opositora en Tamaulipas.

f) PRT y PDM El proceso electoral de 1988 dejó claro nuevamente que en Tamaulipas los extremos del espectro partidista son poco atractivos para el consumidor electoral: el PDM apenas consiguió cautivar a 2,050 ciudadanos, y el PRT a 836.

4. ABSTENCIONISMO

Como en otros estados del país, en Tamaulipas el abstencionismo continúa consolidándose como la «opción» ciudadana mayoritaria, restándole legitimidad a todo triunfo electoral.

En 1988, el «Partido Abstencionista de Tamaulipas» (PAT) se situó alrededor del 58% del padrón, aglutinando en sus filas a 649,177 ciudadanos que optaron por no acudir a las urnas. Para darnos una idea de su fuerza y arraigo, los votos del PAT representan 2.3 veces los votos del PRI, y 3.4 veces los votos de la oposición.