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CUADERNO NEXOS

Los votos del DF

Se sabe, pero vale la pena repetirlo: el Distrito Federal es la entidad federativa con mayor tradición de voto pluralista. A pesar de que su estructura de gobierno no permite que esa pluralidad se refleje en los órganos de gobierno y administración (salvo muy recientemente con la creación de la Asamblea de Representantes). Las votaciones recabadas a lo largo de los años demuestran que la diversidad de opciones tiene hasta ahora un asiento seguro en el Distrito Federal.

Lo recordaba Jacqueline Peschard: «de manera sorprendentemente regular, desde hace casi 50 años, en la ciudad capital la votación del conjunto de oposición ha sido superior a sus niveles nacionales en un promedio de 20 puntos porcentuales» (Cuaderno de nexos, mayo de 1991).

Por su parte, en un ejercicio no exento de imaginación, Guadalupe Pacheco comparo la votación del PRI con la población en edad de votar desde 1961 hasta 1985 por entidad, y en la que encontró el más bajo porcentaje (30.1%) fue precisamente en el D.F. En 1961 sólo voto por el PRI el 22% de la gente en edad de votar, en 64 el 33%, en 67 el 37%, en 70 el 38%, en 73 el 31%, en 76 el 36%, en 79 el 25%, en 82 el 29% y en 85 el 20%, La constancia del Distrito Federal como la entidad de más baja votación proporcional para el PRI, sobre todo si se le compara con los porcentajes que el tricolor obtenía en otros estados, resulta elocuente. No obstante, no hay que perder de vista, como la misma Guadalupe Pacheco lo señala, que a pesar de ello, el Distrito Federal a lo largo de ese periodo siempre proporciono al PRI su mayor caudal de votos en términos absolutos (fluctuando entre el 8.59% en 1961 – el más bajo- y el 12.89% – el más alto- en 67). (Guadalupe Pacheco M. El PRI en los procesos electorales de 1961 a 1985. Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco. Breviarios de Investigación, No. 5.1986).

La curva de votación del PRI en el D.F. (tomando en cuenta los resultados de las votaciones para diputados de mayoría relativa) seria la siguiente: en 1961 el 64.8% de la votación, mientras su promedio nacional fue de 90.25%. En 64 su porcentaje en el D.F. fue de 66.0%, en 67 de 64.68%, en 70 de 55.56%, en 73 de 43.74%, en 76 de 55.62% (ese año el PAN no presento candidato a la presidencia de la República), en 79 de 46.70%, en 82 de 48.35%, en 85 de 42.66% hasta llegar en 1988 al celebre 27.61% (Silvia Gómez Tagle. Las estadísticas electorales de la reforma política. Cuadernos del CES, 34. El Colegio de México. 1990)

Por el contrario, visto desde el lado de la oposición, el D.F. siempre ha representado una muy buena pieza. Siguiendo la formula que utilizo Jacqueline Peschard en el Cuaderno de mayo, puede observarse con toda claridad que la oposición regularmente obtuvo votaciones muy por encima de su media nacional. Veamos.

El PAN, en 1961 obtuvo en el D.F. el 31.0% de la votación, mientras su promedio nacional apenas fue del 7.6%; en 1964 en el D.F. bajo en forma insignificante alcanzando el 29.4%, subiendo a nivel nacional al 11.5%. En 67 vuelve a bajar un poco en la capital (27.7%) aunque nacionalmente alcanza el 12.3%. Tres años después alcanza 28.4% y 13.6% respectivamente. En 1973 logra el 32.2% y 14.7%. En 1976 cae como resultado de la no postulación de candidato a la presidencia y llega al porcentaje más bajo en muchos años. En el D.F. sólo logra 21.3% pero a nivel nacional sólo el 8.45%. Sin embargo, sera después de la reforma política, cuando buena parte de los votos panistas en el D.F. y a nivel nacional se orientaran hacia las nuevas ofertas electorales. Así en 1979, en las primeras elecciones realizadas al amparo de los nuevos vientos, en el Distrito Federal sólo lograra el 16.8% y a nivel nacional el 10.8%. En 82 se recupera en el D.F. con el 27.3% y llegando a nivel nacional hasta el 17.5%. En 85 logra el 21.9 en la capital y el 15.5% en todo el país. En 88 el 24.3% y el 18.0% respectivamente. Llama la atención como los márgenes de diferencia se van cerrando, lo que indica que paulatinamente el PAN empieza a diversificar su cobertura y a no depender solamente de algunos enclaves exitosos. Así, si en 1961 el PAN lograba en términos porcentuales cuatro veces más votos en el D.F. que en el total del territorio, en las elecciones de la década de los ochentas esa relación no alcanza siquiera el 2 a 1. De todas formas, la capital para el PAN siempre ha representado votaciones por encima de su tendencia nacional. (Todos los datos están tomados del libro de Silvia Gómez Tagle antes citado).

El PPS y el PARM, a su escala, vivieron un fenómeno similar. Ilustramos sólo con algunos datos. En 1961, el PPS sacó en el D.F. 2.08% y el PARM el 0.82%, mientras sus promedios nacionales eran de 0.94 y 0.43 respectivamente. En 1970, el PPS obtuvo 2.63% en la capital y el PARM el 1.31%, pero sus porcentajes nacionales fueron de 1.48 y 0.80. Con las primeras elecciones luego de la reforma política, el PPS llego hasta el 4.1% en el D F. y el PARM al 1.86, pero en todo el territorio sacaron 2.6 y 1.8% cada uno. Total, una historia marginal, pero donde el Distrito Federal siempre es más favorable que el promedio nacional. (Silvia Gómez Tagle, op. Cit.)

La izquierda que emerge luego de la reforma política siempre ha tenido en el Distrito Federal una plaza más confiable a sus llamados que el promedio del país. El PCM y el PST en 1979 lograron en la capital el 11.5% y el 4.0%, aunque sus porcentajes nacionales fueron del 5.0% y el 2.1%. En 82, en la capital el PSUM logra el 9.8%, el PST el 2.7% y el PRT el 4.2%, aunque nacionalmente sólo lleguen al 4.4,1.8% y 1.2% cada uno. Tres años después el fenómeno se repite e incluye al PMT: 7.0% PSUM, 3.4% PST, 3.2% PRT, y 4.6% PMT en el D F., y 3.2%, 2.4%, 1.3% y 1.5% como promedio nacional, respectivamente. Si se suman los votos del PPS, tenemos que en la capital, durante la década de la reforma política previa al 88, la izquierda lograba en la capital alrededor del 20% de los sufragios, y en el país alrededor del 10%. Así, hasta que se beneficio del alud de 1988, cuando la votación de los partidos que apoyaron a Cárdenas (salvo el PMS) vio aumentar sus porcentajes de manera espectacular. El PFCRN (antes PST) logro en la capital el 13.9%, el PPS el 16.0%, el PARM el 7.4% y el PMS el 8.8%. Total: 46.1%, más del doble que en las últimas tres elecciones federales (Silvia Gómez Tagle, op. cit.).

La historia electoral del D.F. nos muestra un descenso agresivo del PRI, aunque con una aceleración imprevista en los comicios del 88. Por su parte, el PAN, salvo en una ocasión, desde 1961 no ha bajado su porcentaje del 20% alcanzando en contadas votaciones arriba del 30%. Los partidos de izquierda, que en conjunto lograban resultados de alrededor del 209b, en el 88 dieron un brinco más que espectacular. Así como en el Hipódromo, usted tiene los antecedentes de los distintos competidores. Haga sus apuestas.

José Woldenberg. Periodista, profesor de la UNAM y miembro del consejo editorial de nexos.