Para qué no sirve la Reforma Eléctrica

Antes que nada, hay que decir que el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) tiene debilidades y problemas sin resolver que ya causan afectaciones, pero serán cada vez más delicados.

Vale la pena hacer una revisión de estas situaciones e identificar las soluciones posibles. Consideremos que los objetivos de un sistema eléctrico son ofrecer a los usuarios energía de forma segura, estable, con el menor costo posible y cada vez más limpia.

Entonces, ¿qué se necesita?

La demanda de energía sigue creciendo, por lo que se requiere incrementar la capacidad de generación. Para eso hay mecanismos, como las subastas o el mercado eléctrico, que permiten agregar más generadores y, además, de bajo costo.

Para poder agregar más capacidad de renovables, también se requiere agregar más centrales de generación flexibles, con fuentes firmes. Eso se puede hacer mediante subastas y exigiendo ciertas características con las que deben cumplir las centrales de generación para ofrecer energía disponible 24 horas al día, 365 días al año.

Para evitar apagones como el del 28 de diciembre pasado, también es necesario construir algunas líneas de transmisión nuevas y reforzar las existentes. Cada año la Comisión Federal de Electricidad (CFE) recibe recursos para ello, aunque los desvía para pagar costos de generación muy altos de sus propias centrales.

Ilustración: Patricio Betteo

Si no se cuenta con los recursos necesarios para realizar esas inversiones, se pueden llevar a cabo concursos internacionales abiertos para construir las líneas mediante arrendamiento financiero, siempre bajo el control del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace). Esto, además, aumentaría la redundancia y los flujos de energía en varias direcciones, lo que permitiría que el costo de la energía sea más parejo y bajo.

El presidente de la República insiste en aprovechar más los recursos hidroeléctricos. ¿Se necesita invertir para aprovechar mejor esa infraestructura? ¡Claro! Y se puede hacer, ya que se encuentra contemplado en la ley. Además es posible realizar proyectos junto con otras empresas para hacer bombeo solar, que permita tener más agua disponible para generar electricidad cuando se necesite y ofrecer diversos servicios en el mercado eléctrico.

En los últimos meses se han disparado las quejas en todo el país por apagones o falta de suministro eléctrico de forma cada vez más recurrente. Esto parece originarse por deficiencias en las redes generales de distribución y se resuelve invirtiendo en su modernización. Para ese objetivo hay dinero y tarifas específicas, que la CFE termina pasando a las generadoras, al igual que los recursos de transmisión.

La falta de generación, los altos costos, la falta de transmisión y la falta de distribución adecuadas se pueden resolver con las herramientas existentes.

¿Tenemos un sistema eléctrico frágil, peligroso, ineficiente e insuficiente? Sí, pero hay formas legales para solucionar todo esto. Hay dudas en el gobierno sobre la posibilidad de que la participación de privados ponga en riesgo la soberanía. Por ejemplo, que una empresa deje de aportar al sistema como debe. Pero la cosa funciona al revés. Ellos tienen contratos y en estos están claras las penalizaciones que tendrán que pagar si incumplen; su negocio es vender energía y, si no la entregan, tendrán pérdidas. Así aseguran la entrega de energía necesaria al sistema y la seguridad del mismo. No se requiere modificar la ley, sino asegurar su cumplimiento.

¿Se puede bajar el precio o asegurar que el de la energía eléctrica no suba mucho? Claro, usando fuentes de energía que no dependan de los vaivenes del mercado de combustibles, como las renovables. Eso, además, se puede hacer en competencia para forzar a los generadores a que ofrezcan sus costos más bajos. De nuevo, no se requiere hacer cambio alguno a la ley.

Esto significa que no se requiere una reforma constitucional para solucionar ninguno de los problemas reales del sistema eléctrico.

Ahora bien, si lo que se busca es asegurar el poder para que sea una empresa la que haga todo, que se hagan sólo los proyectos que una persona o una sola compañía quieren, que esta empresa gane lo que quiera y los mexicanos paguemos todo, incluyendo 54.8 millones de pesos de telefonía celular en un año para su director  (según información del proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el año 2022) pues sí, entonces hay que cambiar la Constitución, ya que no podrán hacerlo en un sistema legal de mercado competitivo donde se busca que gane el usuario.

Para que gane la empresa tendrán que llevar a cabo una reforma constitucional, pero harán que perdamos los mexicanos.

 

Víctor Florencio Ramírez Cabrera
Vocero de la Plataforma México Clima y Energía

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Publicado en: Energía

Un comentario en “Para qué no sirve la Reforma Eléctrica

  1. También es necesario que se ventilen pulidamente los salarios y prestaciones del personal de confianza y del personal sindicalizado. No debemos olvidar que en el pasado el gobierno hasta regalaba avion para la dirigencia sindical

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