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Este año no planté un árbol, no tuve un hijo ni escribí un libro. Tampoco me eché de un paracaídas, corrí un maratón o me hice otro tatuaje. Dije lo que no debía, me porté más mal que bien y no corregí mis tóxicos hábitos, como había prometido en enero. Aprendí la anatomía de los marsupiales y sigo sin entenderle a Lacan. Cosas malas pasaron, cosas buenas también. Supe que soy el secreto de alguien.

Ilustración: Estelí Meza

Un sábado de primavera, tocaron el timbre y preguntaron por mí, explicando que traían un obsequio: un enorme ramo de Casablancas, mis flores favoritas, y un cuaderno rosa con mis iniciales en la portada. Sin tarjeta ni remitente. El mensajero, por más que insistí (y aun cuando traté de sobornarlo), no pudo explicarme su origen. Este enigma me puso feliz, y al mismo tiempo alimentó mi personalidad obsesiva. ¿Quién pudo haber sido? Pensé en un hombre, al que desollé en una noche de pasión, pero era imposible. Lo había abandonado en su cuarto, sin piel, porque si no era mío no iba a ser de nadie. Recordé al viejo francés de pelo cano que me enseñó a contar las olas del mar. Improbable, murió ahogado hacía tiempo. ¿Mi padre desde el más más allá? ¿El vecino, una amiga, algún examor arrepentido? Esa persona conoce mis preferencias: lirios blancos cuyo aroma me enloquece y el bloc de notas con hojas rayadas, como me gustan. En la primera página, con tinta negra, venía escrito lo siguiente:

Las flores nadan como peces de luz, en la superficie de las oscuras aguas verdes. Sigo sin reconocer la letra ni el olor de las gotas de sangre con las que el anónimo subrayó la oración. Sin embargo, creo entender el significado: la vida es siempre un misterio y lo más emocionante es no saber lo que vendrá después.

 A ti, que estás leyendo este texto y acaso fuiste quien me envió los regalos: gracias. Guardé un pétalo, hoy seco, entre las hojas de la libreta, donde ya casi termino la novela que a tu sombra escribo. Debes saber que en mis fosas nasales aún palpita el aroma de tu sangre.

 

Karla Zárate
Escritora. Su novela más reciente es Llegada la hora.

 

3 comentarios en “Un 2020 con flores