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Los peores pájaros son los que no existen. Es cierto, no se cagan en tu cabeza desde lo alto, pero, a ver, tienen varias desventajas. La principal: no existen. A veces en la noche los escucho atravesar mi sueño con su canto de agujas encendidas. Y el doctor me dice: epilepsia. Y yo digo: pájaros. Bestiales y fecundos. A veces todavía. Sus voces insepultas, sus segundos inmensos y su canto más frío que mi sombra. El doctor dice: foco epiléptico. Y yo no encuentro el interruptor, no sé apagarlo. Mi cuerpo a pájaros. Mi noche líquida, detrás o sombra. El doctor mide mis reflejos y me pide que llene un cuestionario. Le digo: el dolor me estorba y me hace fuerte. Y él: epilepsia del lóbulo temporal. Le digo: el canto de esos pájaros, procesión de tijeras. Cantan del sol la arritmia y pulsaciones. Miden los momentos más hondos del eclipse. Hacen que mi soledad duela porque no puedo despertar a nadie y preguntarle: ¿los escuchas? A veces, si pasa mucho tiempo y no los oigo, los extraño. El doctor va y me pregunta: ¿qué extrañas? Extraño algo que ni siquiera es propiamente placentero. Qué absurdo. Pero le digo: tal vez hemos aprendido a conocer el mar por el desierto. El doctor sostiene la certeza en su lugar a base de gel y batas blancas y confirma: epilepsia. Y yo entiendo. Ésta es la hora en la que el milagro se vuelve síntoma. Y sin embargo las voces ambidiestras. Los pájaros cantan el sinónimo tallado del imperio. El doctor pregunta por mi infancia. Mi habitación era una noche lluviosa. Vi a los hombres hablar con actos salvajes. Epilepsia, dice él. Y yo le digo: me hiciste y luego deshacerme es cosa mía. Afuera, los pájaros son violentos y turbios, más ávidos porque no pueden volver a lo que fueron. El doctor me toma el pulso y dice: dinosaurios. A lo lejos escucho un vidrio que se rompe. Lo que cae está ahí, sigue cayendo. El doctor me mira a los ojos y me dice: extinción.

 

Elisa Díaz Castelo
Poeta y traductora. Es autora de Principia. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía Alonso Vidal 2017 y el Premio de Traducción Literaria Margarita Michelena 2019.

Ilustración: Estelí Meza