El polvo siempre se ha venido con la literatura

“En mi casa siempre estábamos huyendo”, comenzó Max mientras nos extendía un vaso de mezcal y nos invitaba a sentarnos para contar cómo es que había llegado hasta aquí. Su infancia en Puebla fue un deambular de años áridos en los que él junto con sus hermanas y su madre abandonaban pueblo tras pueblo para evitar que los alcanzaran.

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