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Mejoramiento Urbano
Objetivo: Disminuir el rezago urbano y social mediante obras de equipamiento urbano, espacio público, movilidad, conectividad, certeza jurídica en la propiedad de la tierra e impulso a la planeación urbana
Población atendida en 2019: 1 339 661 (ciudades en zonas con mayor grado de marginación, altos índices de violencia o con población mayoritariamente indígena. Fuentes: Sedatu y Transparencia Presupuestaria)
Presupuesto aprobado para 2020: 4056 millones de pesos (fuente: PEF 2020)


Programa Nacional de Reconstrucción
Objetivo: Atender a la población afectada por los sismos de 2017 y 2018. Se opera de forma conjunta por las secretarías de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Salud, Educación y Cultura, para la reconstrucción de viviendas, infraestructura física educativa, infraestructura de salud y bienes culturales, históricos, arqueológicos y artísticos
Población atendida en 2019: No disponible (cobertura: cerca de 1300 municipios con daños provocados por los sismos en la región centro-sur del país)
Presupuesto aprobado para 2020: 2844 millones de  pesos (fuente: PEF 2020)
 

Una prioridad del gobierno de México es contrarrestar la desigualdad con más servicios básicos, centros de trabajo, de educación y de salud. El acceso a estos servicios ha mejorado en la última década,1 pero la exclusión y la desigualdad urbana siguen siendo un gran reto para el desarrollo. El origen de la segregación es el crecimiento urbano acelerado, sin orden ni concierto, característico de las primeras fases de urbanización en México. Sus secuelas son una distribución desigual en el territorio y presiones crecientes de servicios básicos. Para responder a estos problemas, el actual gobierno creó los programas prioritarios de Mejoramiento Urbano y Reconstruyendo Esperanza.2

El discurso que acompaña a los programas destaca que buscan impulsar una nueva vía hacia el desarrollo. Pero convertir una idea de política pública en una acción de gobierno requiere habilidad técnica y política desde la planeación y el diseño del proyecto. Las primeras etapas determinan, en gran medida, el éxito de los programas gubernamentales, pues ahí se fijan las posibles soluciones y su factibilidad, según los recursos disponibles. Desde los primeros pasos hay que establecer con datos que el programa va en la dirección correcta, en la dirección buscada.3 A continuación, algunos de los hallazgos y las recomendaciones de Coneval sobre el diseño de los programas de Mejoramiento Urbano (PMU) y Nacional de Reconstrucción (PNR).

El PMU nace en 2019 a partir del previo Programa de Infraestructura, orientado a disminuir el rezago urbano y social mediante obras de equipamiento, mejora del espacio público, movilidad, conectividad, planeación urbana y certeza jurídica en la propiedad de la tierra. Se dirige a las ciudades que están en zonas de mayor marginación, con altos índices de violencia o con población mayoritariamente indígena.4

De la evaluación del PMU por el Coneval5 destacan tres elementos: 1. Problemas de rediseño, pues absorbe el Programa de Fomento a la Planeación Urbana, Metropolitana y el Ordenamiento Territorial (PUMOT). 2. Falta de evidencia sobre la existencia de instrumentos de planeación del territorio y su uso en la planeación urbana. 3. Necesidad de focalizar las acciones de apoyo a la planeación urbana.

Ilustración: Víctor Solís

La relación entre ordenamiento territorial y desarrollo es conocida, pero la sola existencia de instrumentos de planeación no garantiza el éxito. Hay grandes márgenes de mejoría del programa mediante la colaboración con gobiernos locales para potenciar programas ya existentes y verificar su impacto en las condiciones de vida de la población. Al respecto, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) estudia la posibilidad de hacer un análisis geoespacial para precisar el estado de la planeación en estados, municipios y zonas metropolitanas. Además, la evaluación sugiere usar efectivamente los instrumentos de planeación para mejorar las intervenciones que ya realiza el programa para dar paso a un desarrollo urbano ordenado, sostenible e incluyente en los municipios que atiende el PMU.

Claves en el diseño de la mejora integral de los barrios son las evaluaciones de los programas Hábitat6 y Rescate de Espacios Públicos.7 Sus hallazgos apuntan a la necesidad de fortalecer la participación comunitaria y a establecer alianzas con los gobiernos locales para garantizar servicios complementarios en los espacios públicos atendidos. Es a partir de estas recomendaciones y hallazgos que la Sedatu ha impulsado cambios sustanciales en el diseño del PMU.

El Programa Nacional de Reconstrucción se creó en 2019 como una estrategia temporal para atender a la población afectada por los sismos de 2017 y 2018. Es un programa de reconstrucción de viviendas, infraestructura educativa y de salud, así como de restauración y mantenimiento de bienes culturales: históricos, arqueológicos y artísticos.8 Se estima que hay más de 1300 municipios con daños en la región centro-sur del país.

Coneval sugirió a este programa que precisara tanto la temporalidad como la atención requerida por los municipios afectados. Sobre este punto, es clave que las acciones del programa se discutan en el seno de la Comisión Intersecretarial para la Reconstrucción, que reúne a varias secretarías responsables.

Otra de las recomendaciones del Coneval fue convertir el PNR en “un programa complementario, o incluso sustituto, al Fonden” (Fondo Nacional para Desastres Nacionales). La sustitución parece simplemente inviable, pero el PNR sí podría colaborar con acciones preventivas en caso de desastres naturales, de forma que su ejercicio no se limite a eventos catastróficos, sino fomente una cultura de la prevención y la gestión integral de riesgo.

Al considerar estas recomendaciones, la Sedatu ha buscado ampliar la participación comunitaria e impulsar la coordinación con gobiernos subnacionales para la operación de sus programas.

Los programas aquí revisados representan una forma distinta de hacer política social, mediante una mayor cercanía de las autoridades, la comunidad y los beneficiarios. El cambio de rumbo exige también un cambio en los criterios de evaluación.

Los programas de que hablamos no se atienen a la lógica tradicional del ciclo de políticas públicas, sino que se ejecutan y se corrigen sobre la marcha. Es fundamental entonces la rapidez con que se tiene información sobre los resultados, para hacer ajustes al paso, con una flexibilidad bienvenida.

El actual gobierno quiere poner a las personas en el centro de la política pública; la evaluación debe hacer lo propio e incluir las voces de todos los actores de los programas, desde sus responsables hasta sus beneficiarios.

Ante la política de austeridad que guía la acción pública de este gobierno, la evaluación no debe entenderse como un gasto administrativo, sino como una inversión en conocimiento que permita corregir a tiempo y potenciar la acción pública.

 

Silvia Elena Meza
Economista por El Colegio de México y la Universidad de Sonora; miembro de ARIDAC.


1 Coneval, Resultados de pobreza en México 2018 a nivel nacional y por entidades federativas, 2019. Consultado el 29 de julio de 2020. https://bit.ly/2CZLRQT.

2 En la Estructura Programática para la Integración del Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2019, estos programas aparecen como: Programa de Mejoramiento Urbano y Programa Nacional de Reconstrucción.

3 Coneval, Evaluaciones de diseño a programas de Desarrollo Social, 2020. Consultado el 29 de julio de 2020. https://bit.ly/3lt9AdV.

4 Sedatu, Reglas de operación del Programa de Mejoramiento Urbano, 2020. Consultado el 29 de julio de 2020. https://bit.ly/31wBwFq.

5 La evaluación se dirigía al Programa de Fomento a la Planeación Urbana, Metropolitana y el Ordenamiento Territorial (PUMOT), creado en 2019 y eliminado en 2020, por lo que sólo analiza la vertiente del PMU que integra las acciones del PUMOT.

6 Sedesol, Evaluación de impacto del Programa Hábitat, 2012. Consultado el 29 de julio de 2020. https://bit.ly/3jdIK7x.

7 Sedesol, Evaluación de impacto del Programa Rescate de Espacios Públicos, 2012. Consultado el 29 de julio de 2020. https://bit.ly/2QnHJNQ.

8 Sedatu, Reglas de operación del Programa Nacional de Reconstrucción, 2020. Consultado el 29 de julio 2020. https://bit.ly/2EjSdLR.

 

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