Imagine usted que tiene dos albercas y una bomba para pasar agua de una alberca para otra. Una de las albercas está llena de agua y la otra casi vacía, pero la bomba sigue jalando agua de la vacía para depositar en la llena. Usted necesita las dos albercas con la misma cantidad de agua ¿Qué haría alguien con mínima lógica? Invertir el orden de las mangueras o el sentido de la bomba para balancear la cantidad de agua ¿No? Pues bueno, alguien decidió quitar la bomba en lo que ven cómo pasan el agua de la llena a la casi vacía. A lo mejor lo intentará con las manos o alguna bandejita. Imagine el resultado.

Disculpe lector la analogía tan burda y básica, pero es lo que está pasando en el sector eléctrico mexicano.

Ilustración: Kathia Recio

La Secretaría de Energía ha insistido en que las subastas de energía eléctrica han generado un desbalance en el sector eléctrico mexicano y que por eso no prevén seguir con ellas.

¿Qué hay de esto?

Primero: el desbalance es falso.

Existe el mito (incluso entre gente del sector eléctrico) de que el mecanismo de subastas sólo busca energía barata y sólo proveniente de renovables. Las subastas en realidad son una herramienta, maleable, para conseguir si, más eficiencia y menores costos en la generación de electricidad, pero el costo no era su único criterio para elegir los proyectos.

¿Dónde se compraba más energía? Sencillo, donde se necesitaba más o se proyecta que habrá mas demanda de energía. Por eso en la primera subasta se adjudicaron proyectos en Baja California Sur y en la península de Yucatán, pues son dos espacios que demandan cada vez más energía y que tenían además costos de energía eléctrica más altos, ambos por el consumo de hidrocarburos. La zona norte del país, que es la que mas crece económicamente, también crece en consumo energético. Por eso es también otra que demanda más generación y tuvo más adjudicaciones en las subastas.

Si los proyectos tienen problemas de desarrollo y no se han concluido, no es por ser producto de alguna subasta, sino son problemas que tendría cualquier proyecto. Y como ejemplo: hay proyectos eólicos exitosos en la península de Yucatán y también algunos que no se ve si entrarán en operación. Y hay de los dos tipos, dentro de las subastas y fuera de las mismas. El proceso de incorporación a la red (interconexión) es ajeno a las subastas.

Segundo: el desbalance, de haberlo, se puede solucionar con subasta.

Como describí en la analogía del inicio, la subasta es una especie de bomba, que puede funcionar en diferentes sentidos, pero además es una bomba muy versátil, a la que se le puede regular la velocidad de trabajo, cambiar el orden de las mangueras, apagar y prender en diferentes momentos, trabajar con diferentes sustancias, etc.

Si CFE o el Centro Nacional de Control de Energía consideran que requieren ahora más energía en zonas como Guerrero, Chiapas, Tabasco u algún otro región (Técnicamente Gerencias Regionales de Control como Oriental, Occidental, etc.) que no haya tenido adjudicaciones, en la subasta puede requerir energía en esas zonas de la red y así equilibrar el supuesto desbalance y que ciudadanos inviertan dinero en generar ahí, más barato y limpio que CFE, o si CFE es más eficiente, generarlo ellos, pero compitiendo en la subasta.

De hecho mediante la subasta se puede restringir las ofertas, regionalizar las subastas, como la propia titular de la Secretaría de Energía ha dicho.

Cancelar la subastas NO remediaría el desbalance. Es más, igual que apagar la bomba de la analogía, elimina una herramienta de recuperación del balance.

Inversión ciudadana en transmisión.

Ahora: la ley le da el monopolio de la Transmisión y distribución de electricidad a CFE, al gobierno. Esto es porque es un monopolio natural y la competencia resulta poco eficiente. Pero no prohibe a CFE que ciudadanos inviertan en infraestructura para mejorarla. Este gobierno de hecho canceló dos concursos para que ciudadanos invirtieran, construyeran, operaran y después entregaran a CFE dos líneas de transmisión. Estas líneas se irían pagando con el pago de las tarifas en las facturas de todos nosotros y por tanto no requerían dinero del estado. Esto también se puede resolver mediante el modelo de subastas ¿Por qué no o hacen, más ahora que decidieron invertir menos recursos el año que entra a transmisión?

El sector energético, ¿sostén del Estado?

Tal vez la explicación a todo lo ilógico que parecen estas medidas del sector energético se entiendan en el contexto de un comentario del director de CFE en su comparecencia ante el Congreso de la Unión. Dijo ahí que el sector energético debe ser el sostén del estado. O sea: que el gobierno debe tomar de nuestros bolsillos el dinero que necesita para operar, mediante la factura de electricidad. Aún en esto, cancelar las subastas es un absurdo ¿Por qué?

Como he repetido en este espacio, el costo promedio de generación de CFE es de 78 USD por MWh. El costo promedio de las subastas, siendo conservadores, es de 30 USD por MWh. A reserva de que CFE empiece a generar por debajo de esos precios (que no se ve en el futuro cercano ni a mediano plazo que se pueda lograr) pero CFE eroga menos por energía con el resultante de las subastas que incluso en sus propias generadoras. Si la tarifa de energía eléctrica se mantiene, pero los costos tienden a la baja, entonces CFE gana cada vez más con las subastas. Dejar de subastar es dejar de ganar dinero para ser el sostén del Estado.

Finalmente, hay que decirlo. Uno de los conflictos del ex secretario de hacienda fue con el Director de CFE porque el Estado NO tiene recursos y no estaban dispuestos a endeudarse más. Ante esto, no hay mejor mecanismo que las subastas, esas que no quieren hacer.

Parece más que un asunto técnico o económico, parte de un fetiche no nacionalista, sino estatista, que busca que sólo una empresa s encargue del sector eléctrico, aún a expensas de no poder bajar costos y de que sea ineficiente y todos paguemos por ello.

Esto sólo se explica porque quienes están al frente en al mundo con ideas de 1970, cuando aún no derribaban el Muro de Berlín.

 

Víctor Florencio Ramírez Cabrera
Vocero de la Plataforma México Clima y Energía.

 

Un comentario en “¿Desbalances en el sector eléctrico?

  1. Gracias por el artículo, aunque es bueno saber cual es el costo por kilo de energía eléctrica y cuanto debemos los consumidores, tanto industriales, comerciales así como domésticos y saber a fondo cuanto pierde el Estado.

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