Mesa de noche

Cuando se habló de “Comida Frankenstein” para hablar de comida abominable, tal cosa era un improperio ya que Mary Shelley le hace decir a su personaje en la novela (año 1818): “Mi alimento no es el mismo que el del hombre; yo no destruyo al cordero o al cabrito para saciar mi hambre; las bayas y las bellotas son suficiente alimento para mí”.

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Publicado en: 2019 Octubre, Mesa de noche