Nuestra amiga Elena Rivas, apodada por sus íntimos La Salamandra no sólo por llamarse igual al personaje de Efrén Rebolledo sino por su sabida capacidad de cruzar el fuego sin inmutarse, nos envía el siguiente e-mail:

No sé si habrán notado un patinazo en la se supondría cuidadísima edición conmemorativa de Rayuela de Julio Cortázar a cargo de la Real Academia Española y bajo el sello de Alfaguara (2019). Los lectores de la novela sabemos que a lo largo de ella Cortázar fue incluyendo capítulos fragmentarios conocidos a veces como las “casillas de Morelli”. En una de ellas se incluía un poema de Octavio Paz que le encantaba a Cortázar:

       Mis pasos en esta calle
       Resuenan
                       En otra calle
       Donde
                  Oigo mis pasos
       Pasar en esta calle
       Donde 
       Sólo es real la niebla

Dirán que mi fatua vanidad me llevó a recordar este poema ya que originalmente venía en un título espejo de mi apodo: Salamandra de Octavio Paz, del que aún conservo la primera edición (Joaquín Mortiz, 1962). Y claro que sería 1962 puesto que Rayuela apareció en 1963. Este poema viene en el capítulo 149, página 681 de la edición RAE/Alfaguara. En algún lugar se indica que participó la Asociación de Academias de la Lengua Española. ¿Habrán invitado a la Mexicana? Porque resulta que en el Índice Onomástico el Paz que sale en Rayuela es el siguiente: “Paz (1842-1912): José Clemente Paz. Periodista, político y diplomático argentino, fundador del diario La Prensa y destacado representante de la llamada Generación del 80”. ¿Qué hacer ante este despace?

Les mando un beso frío como mi sangre.

 

Elena Rivas, La Salamandra

 

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