En 1967, Harlan Ellison, el enfant terrible de la ciencia ficción estadounidense, fallecido el año pasado, editó la disruptiva antología Dangerous Visions, que reunió colaboraciones de lo más granado del género, buscando romper el mito de que erotismo y sexo no eran temas tratados en la ciencia ficción.

Philip K. Dick aportó “Fe de nuestros padres” (“Faith of Our Fathers”) a la antología y, al año siguiente, como una suerte de after-thought o de postdata, escribió su cuento más corto, que presentamos aquí, y que fue publicado en la prestigiada Niekas (núm. 18). El cuento, poco conocido incluso en la actualidad, fue recibido entonces como un telegrama satírico, como un ejercicio para épater les bourgeois, y también como un escándalo, un sacrilegio que buscaba poner punto final a la historia de un género.


En una sociedad devastada por una guerra termonuclear las jóvenes mujeres núbiles acuden a un zoológico futurista y realizan actos sexuales con varias formas desfiguradas de vida no humana en las jaulas. En este caso particular una mujer que ha sido integrada usando partes de los cuerpos dañados de varias mujeres sostiene relaciones con una mujer alienígena, ahí en la jaula, y más tarde, mediante ciencia futurista, concibe. La criatura nace, y ella y la hembra en la jaula se la pelean para ver de quién será. Gana la joven mujer humana, y sin más, devora la progenie, cabello, dientes, dedos y todo lo demás. Justo cuando acaba de terminar descubre que la progenie es Dios.

 

Philip K. Dick
Entre su vasta obra destacan El hombre en el castillo alto, Ubik, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? y Una mirada a la oscuridad.

Traducción y nota introductoria: Rémy Bastien van der Meer.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.