íQUE VERDE ERA REFORMA!

Allá donde la numeración de la avenida Paseo de la Reforma pasa del dosmil ha surgido una revolución botánica. Privilegio de gente acomodada, pensaría uno, pero no es sólo eso: Alguien ha descubierto que la naturaleza se equivoca: el pasto no tiene por qué perder su verdor, nunca. Como es sabido, las plantas, de suyo verdes, tienden a secarse en otoño, y sobre todo en invierno, tiñendo el paisaje con feas tonalidades café-amarillas. Como tal atentado contra el ornato es inadmisible en una Ciudad Moderna (id est México City), algún audaz funcionario (tan audaz que no puede ser menor) decidió rebelarse contra la obstinación del estro. Y mandó pintar de verde el césped.

Este artículo está disponible sólo para suscriptores

Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.

Suscríbete

 

Suscripción Plus

Suscripción plus
(impresa y digital)

1 año por $ 799 MXN

Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales

Suscríbete

*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío

 

Suscripción Digital

Suscripción digital

1 año por $ 399 MXN

Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales

Suscríbete

¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?

Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: 1982 Abril