El 6 de diciembre de 2016 Eleuterio Aranda Salgado también conocido como El Solitario del Sur fue detenido por la PGR debido a sus presuntos vínculos con el crimen organizado. Cuatro años antes, en 2012, el Partido de la Revolución Democrática seleccionó a Aranda Salgado como candidato para contender por la alcaldía de General Canuto Neri, Guerrero. De acuerdo con varios medios de comunicación locales y nacionales, El Solitario del Sur antes de ser seleccionado como candidato para la alcaldía era director de la policía municipal a la par que desarrollaba una carrera artística en el género del narcocorrido. La trayectoria artística de Aranda Salgado sería un motivo suficiente para que los dirigentes del PRD cuestionaran la selección de este personaje y su desempeño en caso de ganar la elección, sin embrago no fue así. Aranda Salgado ganó la elección con un margen de 22% respecto al segundo lugar (PRI), y siguió escribiendo narcocorridos dedicados a diversas organizaciones criminales.

Este no es un evento aislado. La captura de los partidos políticos por organizaciones criminales no distingue entre niveles de gobierno ni partidos políticos. Si bien es cierto que distintos medios de comunicación han documentado la colusión entre políticos y organizaciones criminales, poco sabemos sobre el papel de los partidos políticos en este problema que distorsiona los procesos electorales y, por ende, la incipiente democracia mexicana. En este texto propongo un análisis sobre la captura de los partidos políticos por las organizaciones criminales, para lo cual he centrado la atención en los procesos de selección de candidatos de alcaldes en México para el periodo de 2003-2016. Utilizando datos originales y entrevistas con diversos líderes partidistas analizo en qué condiciones las organizaciones criminales capturan la selección de candidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Ilustración: Belén García Monroy

 

Una de las funciones más importantes de los partidos políticos es la selección y reclutamiento de candidatos. Estas instituciones están encargadas en formar cuadros que competirán en elecciones y que en caso de alcanzar la mayoría de votos gobernarán, diseñarán e implementarán políticas públicas que afectarán la calidad de vida de la ciudadanía. Cuando hablamos de colusión entre políticos y organizaciones criminales poco cuestionamos el papel de los partidos políticos. En entrevista con un líder partidista del estado de Sinaloa1 señalaba que los cárteles influyen a los partidos políticos en tres momentos: la selección de candidatos, el financiamiento ilícito de las campañas y la toma de decisiones. Este fenómeno no es exclusivo de la democracia mexicana. En regiones con presencia de Actores Violentos No Estatales (AVNE) estos actores buscan influir la selección de candidatos por diversas razones que explicaré más adelante. Un caso emblemático es la organización criminal Yakuza en Japón, la cual ha estado ligada al Partido Liberal Democrático desde sus orígenes (Foreign Policy, 2012). En el caso mexicano la realidad no es muy distinta. Las organizaciones criminales buscan capturar la selección de candidatos por tres razones: para reducir la incertidumbre sobre el futuro de su negocio a corto plazo, para asegurar redes de protección por parte del Estado y para influir en los resultados electorales. Al capturar la selección de los candidatos las organizaciones criminales manipulan la política en la etapa más temprana del proceso electoral y reducen la incertidumbre. De la misma manera, al capturar a los partidos las organizaciones criminales contarán con mejores condiciones para influir en los resultados electorales ya sea aportando recursos económicos a las campañas o amenazando a los candidatos opositores.

Para efectos de este ensayo se diseñó una muestra aleatoria que incluye 80 municipios de 10 estados de la República.2 Estos municipios presentan variación en niveles de violencia, dinámicas electorales, tradición partidista y localización geográfica. Se recolectó información sobre los candidatos registrados de los partidos antes mencionados para el periodo de 2003-2016. Se realizó también una búsqueda en periódicos locales, blogs y redes sociales para encontrar información sobre la trayectoria política de los candidatos y si hubiera indicios de conexiones con el crimen organizado. De un total de mil 22 candidatos, de acuerdo con diferentes fuentes periodísticas, 66 candidatos presentaron algún tipo de relación con diversas organizaciones criminales. En algunos casos los candidatos no tienen un vínculo directo, sin embargo un familiar directo es señalado de pertenecer a alguna organización criminal o tiene lazos con líderes criminales. Si bien es cierto que sólo 6.5% de los candidatos de esta base de datos presentan conexiones con el crimen organizado, no debemos normalizar este fenómeno. Aunque se puede argumentar que estamos frente un evento raro, la captura de los partidos políticos por parte de organizaciones criminales es un fenómeno que amenaza la estabilidad democrática y el Estado de derecho.

Al desagregar los datos encontramos que el ciclo electoral de 2006-2008 concentra 30% de los candidatos con conexiones al crimen organizado. Una posible explicación es la política de seguridad emprendida por el entonces presidente Felipe Calderón, coloquialmente conocida como guerra contra las drogas. Resalta la racionalidad de las organizaciones criminales las cuales, al enfrentar contextos de alta incertidumbre por el despliegue de fuerzas del Estado y por la captura de líderes criminales, extendieron sus mecanismos de protección. Es probable que una de estas estrategias fuera establecer vínculos con candidatos políticos para asegurar redes de protección y complicidad. Es interesante que de estos 66 candidatos que fueron identificados por tener algún tipo de conexiones con organizaciones criminales, 77% de ellos ganaron los comicios electorales. Ahora bien, al desagregar los datos por partido político 53% de los 66 candidatos identificados pertenecen al PRI, 26% al PRD y 21% al PAN. Sin embargo, el ciclo electoral en donde los tres partidos seleccionaron más candidatos con conexiones al crimen organizado fue 2006-2008 (ver gráficas 1 y 2).


Si bien es cierto que el PRI es el par- tido con el mayor número de candi-datos con conexiones al crimen orga- nizado, también es cierto que las organizaciones criminales han diversificado su mercado capturando a otros partidos políticos. Cuando analizamos los datos por estado encontramos que Guerrero es el estado con el mayor número de candidatos a alcaldes con conexiones al crimen organizado con un total de 15 candidatos, seguido por el Estado de México con 10 y Chihuahua con nueve. Resalta el caso de Durango, un estado del llamado triángulo dorado, en donde sólo se encontró información sobre la presunta conexión con el crimen organizado de dos candidatos. Del mismo modo, aun en estados como Puebla y Guanajuato en donde la violencia criminal, durante el periodo de análisis, no había alcanzado los niveles de estados como Guerrero y Chihuahua, se encontró la existencia de candidatos a alcaldes con presuntos vínculos a algún tipo de actividad relacionada con la delincuencia organizada. Es importante resaltar que aunque la captura de los partidos políticos presenta variaciones por entidades federativas, en algunos estados los partidos políticos tienen el mismo patrón de captura. Por ejemplo, en Guerrero el PRI y el PRD muestran la misma tendencia. Por otro lado, el PAN no ha sido capturado por organizaciones criminales en este estado. Este hallazgo puede responder a las dinámicas electorales estatales. El PAN es un partido con una débil presencia electoral en Guerrero, mientras que el PRI y el PRD son las fuerzas políticas dominantes. Caso contrario es Jalisco, en donde el PAN es el partido con el mayor número de candidatos con conexiones al crimen organizado. Sin embargo, este partido controló la gubernatura en el periodo 2003-2013 y controló la capital del estado de 1995 a 2009 (ver gráfica 3).

Ahora bien, ¿qué factores aumentan la probabilidad de que los partidos políticos sean capturados por las organizaciones criminales? Para tales efectos se efectúo una serie de análisis estadísticos3 en los cuales se encontró que la captura de los partidos políticos es más probable en: 1) municipios que concentran mayor porcentaje del total de homicidios de su estado y 2) municipios en donde los partidos políticos tuvieron mejores resultados electorales en la elección previa. En un municipio que concentra menos de 1% de los homicidios de su estado, como es el caso de San Luis de la Paz, Guanajuato, en 2009, la probabilidad de que los partidos sean capturados por el crimen organizado es de 5.8%. Por el otro lado, en un municipio que concentra alrededor de 50% de los homicidios de su estado, como es el caso de Acapulco, la probabilidad aumenta a un 15%. Estos resultados muestran que la violencia criminal es un factor decisivo en la captura de los partidos políticos por parte de las organizaciones criminales. En los municipios que concentran más violencia, medida como concentración de homicidios, la probabilidad de colusión entre candidatos y organizaciones criminales aumenta. Las organizaciones criminales son actores racionales que buscan maximizar su utilidad y la selección de candidatos es un nicho en donde pueden reducir incertidumbre y controlar algunos cotos de poder.

Por otro lado, en aquellos municipios en donde los partidos políticos tienen un mejor resultado electoral, éstos se vuelven más vulnerables a la penetración del crimen organizado. Por ejemplo, en un municipio en donde un partido obtuvo alrededor de 10% de los votos en la elección pasada, la probabilidad de captura es de 2.5%. Este número parece menor; sin embargo, cuando analizamos un municipio en donde un partido obtuvo alrededor de 50% de los votos esta probabilidad aumenta a 11.75%. Este resultado muestra que la probabilidad de captura aumenta conforme los partidos políticos tienen un mejor desempeño en las urnas. Este resultado también habla de la racionalidad de las organizaciones criminales, las cuales tratarán de invertir sus recursos en partidos que les aseguren un mínimo margen de éxito.

 

Sin embargo, ¿los partidos no tienen responsabilidad en este proceso de captura? Si los partidos políticos son los encargados de la selección y reclutamiento de candidatos, ¿no tendrían que conocer, al menos, los perfiles de sus candidatos y prestar especial atención al proceso de selección en zonas con altos niveles de violencia y fuerte presencia de organizaciones criminales? En entrevista con tres líderes nacionales del PAN,4 PRI5 y PRD6 los tres líderes señalaban que la colusión entre candidatos y organizaciones criminales no era su responsabilidad ya que ellos no son agencias de inteligencia, Ministerios Públicos ni instituciones de seguridad.7 Si bien es cierto que sus funciones no corresponden a la de un Ministerio Público ni a una agencia de inteligencia, una de sus principales funciones es seleccionar y reclutar candidatos que representan la esencia programática y dogmática del partido mismo. Los partidos políticos son responsables de llevar a las urnas nombres de candidatas y candidatos que serán elegidos por la ciudadanía para que los gobiernen. No se trata de culpar a los partidos políticos del daño que estas organizaciones han ocasionado a la incipiente democracia mexicana. Sin embargo, los partidos políticos al ser el canal institucional entre la ciudadanía y el Estado son responsables de prestar atención a sus procesos de selección de candidatos, sobre todo en regiones en donde las organizaciones criminales son una amenaza latente. El reclutamiento y selección de candidatos pudiera ser aquella trinchera desde la cual se blinde al Estado de las organizaciones criminales.

 

Amalia Pulido Gómez
Investigadora visitante en el Center for US-Mexican Studies de la Universidad de California en San Diego y candidata al doctorado en ciencia política en la Universidad del Norte de Texas.


1 Entrevista en la Ciudad de México el 24 de agosto de 2016.

2 Los estados son Chihuahua, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Estado de México, Puebla, Sinaloa y Quintana Roo. Fueron elegidos con base en niveles de violencia. De tal modo que hay estados que están una desviación estándar por encima de la media nacional de la tasa de homicidios, estados que están una desviación estándar por debajo de la media nacional y estados que se encuentran en la media nacional. Las tasas de homicidios por 100 mil habitantes fueron calculadas usando datos de INEGI.

3 Por la distribución de la variable dependiente se estimaron modelos de eventos raros firthlogit.

4 Entrevista con líder del PAN nacional en la Ciudad de México el 26 de agosto de 2016.

5 Entrevista con líder del PRI nacional en la Ciudad de México el 16 de julio de 2016.

6 Entrevista con líder del PRD nacional en la Ciudad de México el 23 de agosto de 2016.

7 Entrevista con líder del PRD nacional en la Ciudad de México el 23 de agosto de 2016.

 

2 comentarios en “Candidatos y violencia criminal

  1. Es necesario legislar sobre el reclutamiento de los candidatos que proponen los partidos, así como exigirles practicas democráticas en la selección y fiscalizar el uso de los recursos que se les asignan, en vista de que a la fecha prácticamente se les concede un cheque en blanco, para proponer en elgunos casos a personajes impresentables. Un artículo interesante y oportuno. Saludos.