Desde el día en que la formuló, al calor de un mitin electoral en el municipio de Quechultenango, Guerrero, hasta la noche del debate, en que sus adversarios la tomaron como piñata electoral, la propuesta de AMLO de extender una amnistía a narcotraficantes de bajo rango se ha topado con el muro del escepticismo, o de plano el rechazo tajante.
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