Economía informa. Boletín de Crítica Económica Publicación mensual de la Facultad de Economía, UNAM. Nums. 45 a 48, 1978. México, D. F.

El comentario y la discusión de los problemas económicos resulta normalmente poco accesible para amplios sectores de la sociedad. Incluso la información económica que cotidianamente ofrecen los periódicos, está escrita en un lenguaje técnico que dificulta su comprensión y mistifica el funcionamiento de la economía. Frente a esto han surgido publicaciones que intentan difundir análisis y comentarios que eludan la jerga y empleen el lenguaje común. Sin embargo, ocurre a menudo que sigue siendo privilegio de pocos la comprensión tanto de lo mistificado como de lo presuntamente desmistificado.

Economía Informa intenta ubicarse a la mitad del camino entre las revistos especializadas y las de difusión masiva. Tiene ya más de cuatro años de existencia y ha publicado hasta la fecha 48 números. Pese a su antigüedad se trata de una publicación poco conocida; en parte, esto se explica por el hecho de que la revista había carecido de una definición clara, a pesar de que intentaba estar en los problemas del día. En realidad se tocaba con poca profundidad una gama enorme de problemas con un tono más de comentario que de análisis.

Los últimos dos números constituyen un nuevo intento de descubrir con seriedad los problemas importantes. En el número triple 45, 46 y 47 publicado en mayo de 1978, se hace un balance del funcionamiento de la economía mexicana en 1977: “La coyuntura de la Economía Mexicana en 1977” por R. González, “1977: Una Política Económica para administrar la crisis” por E. González, “Sector externo: mayor dependencia” por R. Huerta; “El petróleo en una economía en crisis” por A. de la Vega; “La situación de la agricultura en 1977” por F. Zermeño y E. Caballero; “Crisis y Reforma: la izquierda frente a la reforma política” por A. Saldívar.

Destaca el artículo de Eduardo González en el que se hace una revisión de la política económica del gobierno de López Portillo. González aborda cuatro aspectos en su análisis: política de ingresos (salarios, precios, ganancias): “la combinación de la política salarial y de ingresos muestra con claridad meridiana, una política de ingresos desproporcionadamente favorable a las ganancias”; la política fiscal, que tuvo como saldo un déficit presupuestal y un nivel de endeudamiento externo acordes a lo convenido con el FMI; la política monetaria y crediticia, “encaminada a eliminar lo que se ha denominado la `desintermediación financiera'”; finalmente el aspecto estratégico: en la formulación utilizada por “el actual régimen no hay nada que indique que la heterogeneidad, la monopolización y la desnacionalización tiendan a debilitarse. Lo mismo ocurre con el proceso de pérdida de autonomías relativa de la burocracia política frente a la burguesía tanto local como extranjera”.

La conclusión de González es que “la política de administrar la crisis cumplió de manera limitada pero suficiente los objetivos que se propuso. Para el corto plazo esto significa que una eventual reactivación en el 78 sería en todo caso bastante cautelosa… Finalmente, desde la perspectiva de los sectores populares y ante la evidencia de que no se interrumpiría la dinámica deteriorante de sus condiciones materiales, crece la urgencia por definir una opción popular en lo programático y organizativo”.

El número 48 de Economía Informa prosigue con la tónica del anterior y publica un balance del funcionamiento de la economía mexicana en el primer trimestre de 1978; un artículo sobre la energía en México, resultado del seminario “Análisis de la situación energética y de las alternativas de política energética”, organizado por la División de Estudios Superiores de la Facultad de Economía; una reseña sobre el movimiento obrero en 1977, dos comentarios sobre el Plan Nacional Agropecuario y otros dos sobre la liberación de precios.

Como se ve, la revista Economía Informa se ocupa de los principales problemas económicos del país. Pese a esto, su difusión es enteramente local, sólo se conoce en la propia Facultad de Economía, y aún ahí, los problemas de lenguaje son a veces insalvables. Deben serlo también en algunos sindicatos (SME, SUTINEN, STRM, etc. ) y donde la revista se distribuye. Es, sin embargo, un intento de discusión importante de la coyuntura económica.